
El amor entre el hombre y el elefante no es fácil. Si no, pregúntenle a los aldeanos de Xishuangbanna, al suroeste de China, donde los paquidermos devoran cosechas, destrozan invernaderos y se llevan de tanto en tanto los tendederos de las casas como si fuesen locomotoras. Cuando se enojan, los elefantes pueden volverse unas verdaderas máquinas de guerra. En 2008, una mujer fue pisoteada hasta la muerte en su quiosco de comida en el parque turístico Wild Elephant Valley de esta región. Unos meses más tarde en la misma reserva, un elefante produjo heridas de gravedad a un turista que intentaba tomar fotos. En 2001, en una aldea cercana, un elefante mató a un camarógrafo de la televisión china que estaba investigando las denuncias sobre la destrucción de cultivos.
Sin embargo, hay pocas dudas de quien tiene la ventaja en la competencia por la tierra en China: hay 1.300 millones de seres humanos en comparación con apenas unos 300 elefantes salvajes. Con una población menor que la del panda, los elefantes se están convirtiendo en un foco de atención para los recientes movimientos de protección de los derechos de los animales de la nación asiática. Los ecologistas - con el apoyo del gobierno chino- están tratando de enseñar al público a respetar, si no amar, a los pocos elefantes de la China.
Y en esto de mantener separados de manera respetuosa a hombres y elefantes, el dinero puede ayudar. Las familias campesinas de Xishuangbanna son elegibles para unos microcréditos que ofrece el gobierno de hasta 110 euros para el cultivo del té, una planta que resulta algo más que desagradable para los elefantes y los mantienen al margen de las plantaciones.
Continúa la lectura: La difícil supervivencia de los 300 elefantes de China

Reporta TreeHugger que Tanzania y Zambia podrían recibir un permiso especial de la Convención de Naciones Unidas sobre el Comercio Internacional de Especies Protegidas de la Flora y la Fauna (CITES) para subastar un total de 112 toneladas de marfil almacenado. Se supone que este tipo de subastas son estrictamente controladas por organizaciones internacionales y que el dinero obtenido en ellas debe destinarse a proyectos de conservación de elefantes, los conservacionistas creen que la venta podría reavivar la demanda de marfil, lo que incitaría la caza de elefantes.
Kenia ya ha expresado su más rotunda oposición a que se levante la prohibición de comercio de marfil. Esta prohibición fue acordada en 2007 y tiene una duración de nueve años. La explicación del gobierno keniata es sencilla: el turismo representa 12% del producto interno bruto del país, un turismo que se basa en gran medida sobre los parques naturales y sus animales, entre ellos 35 mil elefantes.
Aunque se trate específicamente de marfil almacenado, de acuerdo con Reuters Tanzania y Zambia, que tienen poblaciones de elefantes en crecimiento, quieren reclasificar dichas poblaciones, un primer paso para la reanudación del comercio. Quienes se oponen a las subastas de marfil afirman que éstas avivan la demanda mundial, perpetuando un mercado que pone en peligro a los elefantes, pues los cazadores furtivos necesitan estar seguros de que existe un mercado antes de violar la ley.
Continúa la lectura: Tanzania y Zambia podrían obtener permiso para subastar marfil

La Sociedad Americana para la Prevención de la Crueldad con los Animales (ASPCA por sus siglas en inglés), apoyada por el Instituto de Bienestar Animal, el Fondo para los Animales y el Instituto de Protección Animal, todas asociaciones de Estados Unidos, hace nueve años presentó ante una Corte una denuncia contra el Ringling Bros. and Barnum Bailey Circus, por maltratar a los elefantes asiáticos que forman parte de uno de sus espectáculos. Su testigo principal era ex empleado del circo, Tom Rider, quien trabajó como controlador de elefantes entre 1997 y 1999. Ahora, el juez ha fallado en favor del circo.
Durante el juicio, que duró seis semanas, los demandantes mostraron como pruebas secuencias de vídeo, documentos internos y declaraciones de testigos que afirmaron que los elefantes del circo están constantemente esposados, encerrados, y son golpeado con ganchos de acero afilados en un extremo. Se alegó que este tratamiento viola la Ley de Especies Amenazadas 1973, una cláusula que prohíbe la toma de un animal en peligro de extinción, definida la toma como acosar, dañar, perseguir, cazar, disparar, herir, matar, atrapar, capturar o intentar participar en una conducta tal.
El juez, sin embargo, desestimó el caso de los demandantes cuando se supo que Rider había recibido decenas de miles de dólares de parte de los grupos de derechos de los animales involucrados. Rider había comparado su afecto por los elefantes de Ringling Bros, a los que llamó sus niñas, con su amor por su propia familia, y afirmó que había dejado el circo debido a la angustia que sufrió mientras trabajaba allí. Sin embargo, las pruebas aportadas por la defensa demostraron que nunca había comunicado su insatisfacción con el tratamiento de los animales.
Según los últimos análisis de los datos sobre incautaciones de marfil recogidos por el Elephant Trade Information System (ETIS), el comercio de este material, que constituye la mayor parte de los dientes de los elefantes, aumentó considerablemente en 2009. El análisis identifica a Nigeria, la República Democrática del Congo y Tailandia como los tres países más implicados en el comercio ilícito mundial de marfil.
Estos datos indican que el crimen organizado se ha vuelto más fuerte y activo durante la última década. Sigue existiendo una correlación entre los mercados domésticos de marfil a gran escala en África y Asia, y la deficiente aplicación de la ley, lo que sugiere que el comercio ilícito se dirige a aquellos países en los que el cumplimiento de la ley es débil y los mercados funcionan con poco impedimento.
De hecho, el aumento del comercio ilícito de marfil indica que la aplicación del plan de acción para el control del comercio de marfil del elefante africano diseñado por CITES (Convention on International Trade in Endangered Species of Wild Fauna and Flora), la principal herramienta con la que cuenta esta convención para conseguir el cierre de los mercados ilegales en África y Asia, no ha conseguido ningún cambio significativo en los últimos cinco años.
Continúa la lectura: El comercio ilegal de marfil aumentó dramáticamente en el 2009

Después de saber que los elefantes africanos podrían desaparecer en 15 años, viene bien relajarse un poco dando tranquilos paseos otoñales …con elefantes. ¿Os animáis? Venga, vamos, os invito a conocer lo bien que lo pasaron la tarde de ayer los elefantes asiáticos del ZSL London Zoo.
Mirad la imagen, y no me digáis que no son tiernos los elefantes. Al menos, cuando están entretenidos, no se pierden y nadie los molesta. Como en este caso, una manada de elefantes del ZSL London Zoo que, en su paseo vespertino, estos días se están encontrando un montón de hojas otoñales que los hace divertirse y jugar de lo lindo.
Los menores del grupo fueron los más reticentes a acercarse a las hojas. La nota de prensa del zoo explica que la más pequeña, Donna, era un poco tímida al principio, pero tomó confianza observando cómo Euan, su hermano mayor, tomaba las hojas con su trompa y las comía muy feliz.
Continúa la lectura: Los elefantes del zoo de Londres se divierten con las hojas otoñales

Entre las 100 especies aparecen en los primeros lugares: las ascidias, la abeja de la miel, la pimienta negra y los escarabajos de estiércol. También se incluyen especies muy repudiadas pero que no dejan de ser formas de vida, como el virus del VIH, los mosquitos y el herpes.
Christopher Lloyd, el autor del libro, dijo que quería mostrar la vida en la Tierra de una manera fría y técnica, atando hilos sueltos en la historia de la Evolución, recorriendo miles de millones de años desde la ameba hasta los elefantes, terminando con la última cepa de la gripe. Para evaluar las especies tomo en cuenta la longevidad, el impacto que han tenido en el planeta, el éxito de su evolución y su distribución geográfica.
La lombriz de tierra, que ha estado presente en la tierra durante 600 millones de años, es el campeón de los campeones. Ha proporcionado un modelo biológico que es fundamental para muchas otras especies, incluidos los seres humanos. El Sr. Lloyd señaló que las lombrices de tierra han sobrevivido cinco grandes cataclismos y, gracias a ellas, podemos cultivar nuestras tierras.

Hablaremos en en este post de la utilización de los animales a lo largo de la historia, y en diferentes culturas del planeta, para hacer la guerra. Dicen que el ser humano es el único animal que mata a sus semejantes. Y para hacerlo, parece que todo vale. Usar animales, como elefantes, perros, incluso delfines, también…
Empecemos por los habitantes del valle del Indo, que desde tiempos ancestrales se sirvieron de elefantes para guerrear. Hasta que el uso de la pólvora no se extendió, allá por el siglo XVI, matar o detener un elefante en combate a base de sablazos o lanzas era una árdua tarea para los enemigos. Otros célebres líderes, desde Tamerlán a Aníbal el Cartaginés, también han pasado a la historia montados sobre el lomo de enormes paquidermos.
Los perros. Su uso militar empezó en la I Guerra Mundial, tristemente célebre por lo enconado de la lucha de trincheras. Pues bien, el llamado mejor amigo del hombre se encargaba de llevar mensajes entre las diferentes posiciones de combate, llegando a sitios inaccesibles para los vehículos y demasiado peligrosos para los soldados.
Continúa la lectura: Reclutando animales para la guerra a lo largo de la historia

Científicos de la Wildlife Conservation Society (WCS) han tenido el privilegio de ver en su medio natural tortugas del bosque Arakan, una de las especies de tortugas más raras del mundo, hasta ahora sólo conocidas a través de especímenes de museo y unos pocos ejemplares en cautividad.
El equipo de la WCS tuvo que adentrarse en un lugar muy poco pisado por el hombre para descubrirlas. Fue en el santuario de vida silvestre en Myanmar (Birmania) en el sudeste de Asia, donde descubrieron cinco de estas tortugas, un lugar establecido originalmente para proteger a los elefantes.
Los científicos se abrieron paso entre densos bosques de bambú, casi impenetrables, según un informe elaborado por la WCS, y entre la maleza observaron a unas tortugas adultas de menos de 30 centímetros de longitud, con una cáscara de color marrón y algunas manchas en negro.
Continúa la lectura: Científicos ven por primera vez en la naturaleza tortugas del bosque Arakan

Vaya drama, los domadores se han quedado sin trabajo también en Bolivia, el primer país latinoamericano que prohibe usar animales en circos, siguiendo leyes europeas similares. O no, quizás estos profesionales puedan reinventarse: sería fabuloso verlos atravesar un aro de fuego, levantar una piernecita de forma sincronizada o a dar volteretas a golpe de silbato, tan ricos ellos.
Hablo en serio, sugiero a los domadores que formen un sindicato para reivindicar su derecho al desarrollo profesional en los países donde se prohiben animales en el circo. Y les regalo una idea, que hoy estoy generosa: realizar ellos mismos los números que enseñaban a los animales. De la puesta en escena que no se preocupen, no es tan difícil: venden disfraces de animales a muy buen precio, y están muy conseguidos, en serio, lo pude comprobar en los últimos Carnavales.
En fin, volviendo a Bolivia: noticias como ésta hay que cuidarlas y darles difusión, porque no abundan. Desgraciadamente, proteger a los animales es una práctica en peligro de extinción. Así que vamos a darle alas: ¿lo esencial de esta ley? Que es pionera en la prohibición de animales no sólo salvajes, sino también domésticos -incluidas las palomas- en los espectáculos circenses, “por constituir un acto de crueldad”. Una norma que se hace eco de protestas animalistas y además pretende evitar la muerte de animales por complicaciones agravadas a causa de la altitud de algunas ciudades bolivianas, situadas a más de 3000 metros sobre el nivel del mar.
Continúa la lectura: Bolivia prohibe los animales en los circos

La tala prevista de 50.000 hectáreas de bosque cerca del Bukit Tigapuluh National Park, en la municipalidad de Jami en la isla de Sumatra, en Indonesia, amenaza el hábitat de raros orangutanes, elefantes y tigres en peligro de extinción. La licencia se la han dado al mayor productor de celulosa de Asia, Asia Pulp & Paper (APP), que lo explotará junto al Sinar Mas Group. Lo denuncian hoy cinco grupos por la conservación del medio ambiente.
Estas cinco organizaciones ecologistas son: la Sumatran Tiger Conservation and Protection Foundation, la Frankfurt Zoological Society, la Zoological Society of London, WWF-Indonesia y WARSI. Han remitido una carta al ministros de bosques para que se detenga este nuevo episodio del proceso de deforestación que vienen viviendo Sumatra.
Entre otras cosas, en la carta se recuerdan hechos como los que expone Peter Pratje, de la Frankfurt Zoological Society, según el que el proyecto destruirá los bosques que son hogar de 100 orangutanes reintroducidos al medio salvaje con éxito:
Llevó décadas a los científicos descubrir cómo reintroducir exitosamente de la cautividad al medio silvestre orangutanes seriamente amenazados. Podría llevar tan sólo unos meses destruir una parte importante de su nuevo hábitat. (Traducción libre)
Continúa la lectura: Nueva tala en Sumatra amenaza al tigre y al orangután

En los últimos meses hasta 400 elefantes han cruzado el río Zambezi, frontera natural entre Zambia y el Norte de Zimbabue, de acuerdo con la Zimbabue Conservation Task Force. Los paquidermos, cuyos delicados sentidos son famosos en el mundo animal, deben percibir la reciente tensión política en el ambiente del país africano, entre otras evidencias, porque hay menos safaris con extranjeros y más locales invadiendo su hábitat. Decisión: emigrar nadando, tal y como muestra el vídeo que os dejo después del salto.
La Conservation Task Force no detalla si los leopardos también han cruzado la frontera hacia otros países, pero sí se les ha visto vagando por las calles de algún barrio suburbano de clase alta de Harare. La razón es la misma: los cambios en las zonas reservadas a la vida salvaje les empuja a buscar suerte en las áreas urbanas.
Por desgracia, en estas incursiones siempre son los animales salvajes los que llevan las de perder. Recientemente, tres elefantes fueron vistos vagando por las adyacencias de la ciudad de Mutare. Las autoridades de vida salvaje querían dispararles, temiendo que pudieran causar daño a alguna persona, pero afortunadamente la Conservation Task Force recibió permiso para capturarlos y trasladarlos hasta una zona segura, 200 kilómetros al sur.
El turismo y los safaris fotográficos han disminuido de forma considerable en Zimbabue debido a la inestabilidad política y económica del país. De acuerdo con los conservacionistas, hasta los animales más pequeños, como roedores y conejos, están siendo cazados. Ni siquiera los rinocerontes, grandes y potencialmente peligrosos, escapan de la caza furtiva, que el año pasado aumentó.
Continúa la lectura: Los elefantes huyen de Zimbabue a través del río Zambezi (Vídeo)

Los precios se desploman, pero el del marfil sube. Por ello, la supervivencia de los elefantes de Indochina se encuentra amenazada, señala en un estudio aparecido hoy TRAFFIC, una organización de monitoreo del comercio de la vida salvaje. La caza ilegal de estos grandes mamíferos del sureste asiático por sus colmillos se concentra sobre todo en Laos, aunque también tiene lugar en Vietnam y Camboya.
Tras visitar 669 tiendas en Vietnam, TRAFFIC descubrió que en el 11% había objetos de marfil en venta. Ahí es donde se registran los precios del marfil ilegal más elevados a nivel mundial. Y según las leyes de la oferta y la demanda, la única explicación es que la demanda se mantiene alta. Así, se pagarían hasta 1.500 dólares por kilo de marfil en la venta al por mayor, y 1.863 por kilo al detalle. Se han registrado cambios en la compra-venta: se tiende a evitar cada vez más las tiendas, y a que el contacto se haga directamente con el cliente a través de intermediarios o de internet.
La situación es preocupante porque la tendencia señala un aumento en la presión sobre la ya frágil situación del elefante asiático. Según datos de la Unión Internacional por la Conservación de la Naturaleza, sólo quedarían un máximo de 1.000 elefantes en Laos y alrededor de 150 en Vietnam. En informes precendentes, TRAFFIC ya denunció que el contrabando de elefantes vivos y de su marfil estaba muy extendido, y que a menudo llegaban de la vecina Myanmar.
La mayoría de los compradores son de China (Hong Kong y Taiwan incluidos) y Tailandia, pero también vietnamitas locales y turistas americanos y europeos tendrían su parte de responsabilidad. La picaresca funciona así: aunque el comercio de marfil está prohibido en Vietnam desde 1992, las tiendas sí pueden vender los stocks de marfil que tuvieran acumulados hasta esa fecha, por lo que muchos comerciantes sencillamente retocan sus inventarios e incluyen objetos de marfil tallados recientemente.
Vía | www.reuters.com
Fotografía | ZeePack
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