Esto tiene guasa. Mientras Obama intenta convencer al Senado de la importancia de aprobar la Ley del Clima, un nuevo sondeo descubre que casi la mitad de los estadounidenses dudan del calentamiento global.
A Barack Obama le están creciendo los enanos. El inquilino de la Casa Blanca tiene mucho trabajo con esto del cambio climático, pues no sólo ha de luchar contra los intereses económicos de la industria energética convencional, sino con otro hueso igual de duro de roer: los incrédulos, que son cada vez más numerosos.
Esta ha sido, al menos, la conclusión del sondeo realizado por la compañía de encuestas Gallup. Por lo visto, los ciudadanos norteamericanos creen que los pronósticos y las advertencias sobre el calentamiento global son exagerados. Y, aunque la mayor parte todavía cree que el cambio climático es un fenómeno real, este índice está descendiendo.
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Patrick Michaels es uno de los escépticos climáticos más respetados y citados por los negacionistas. Se trata de un ientífico climático con un currículum prestigioso, que en sus frecuentes apariciones en los medios de comunicación considera exagerada la preocupación por el cambio climático y pone en duda su origen antropogénico. El caso es que el citado señor recibe, y recibió, mucho dinero de empresas de energía y otros grandes contaminadores.
Veamos algunos de los títulos y colaboraciones prestigiosas que atesora: doctorado en climatología climática, fue presidente de la Asociación Americana de Climatólogos Estatales, así como miembro destacado del Comité de Climatología Aplicada de la Sociedad Meteorológica Americana. Además, se jacta de haber sido autor colaborador de los reportes del IPCC.
Con el recientes escándalo alrededor de Phil Jones, el científico climático de la Universidad de East Anglia al que hackearon ciertos e-mails, Patrick Michael ha hecho su agosto en varios programas de televisión, haciendo leña del árbol caído y aprovechando para difundir sus tesis escépticas. El caso es que su credibilidad está en entredicho desde que ciertos documentos de un juicio que tuvo que enfrentar en 2007 han puesto al descubierto sus lazos financieros con grandes empresas de energía.
El Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, respondió hoy viernes a los escépticos del cambio climático que sostienen que las grandes nevadas de las últimas semanas en el país ponen en duda la ciencia del calentamiento global.
Éstas fueron sus palabras:
Los opositores del cambio climático, dicen: “miren toda esta nieve en el suelo”. Esto no significa nada. Sólo quiero dejar claro que la ciencia del cambio climático no significa que cada lugar se está calentando. Significa que el planeta como un todo se está calentando. (Traducción libre)
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Este post lo dedicamos a ExxonMobil, multinacional del petróleo que probablemente sea la empresa que más se ha esforzado en desinformar, manipular y desacreditar a la ciencia climática. La ciencia climática, claro está, que apunta a que el calentamiento global es una realidad y, en gran parte, responsabilidad de la actividad humana. Según un artículo publicado en The Independent, Exxon sigue financiando a negacionistas y escépticos.
Del caso Exxon Valdez hemos hablado en distintas ocasiones: de una sentencia reciente o de que el vertido sigue contaminando 20 años después. Pues bien, parece que siguen empeñados en ser los mayores impulsores de la negación climática…
Según un informe publicado en The Independent, Exxon sigue destinando dinero, que hace llegar a través de distintos lobbys y organizaciones conservadores, a propagar el mito de que la teoría de que el cambio climático es causado por el hombre no está todavía probada.
La gran cobertura que –inusualmente- los medios de comunicación le han dado a la COP15 ha llevado el tema desde las esferas científicas a las discusiones de plaza. Es este interés generalizado el que explica que alguien se haya tomado el trabajo de hackear el servidor de la Unidad de Investigación Climática Hadley de la Universidad de East Anglia, en Reino Unido, con el objetivo de hacer pública la supuesta manipulación a la que los científicos más importantes están sometiendo los datos sobre el calentamiento global. El asunto ha tenido tal repercusión, que el diario The Telegraph ha hecho una recopilación de los correos electrónicos que los negacionistas están usando como supuestas evidencias de tal manipulación.
Uno de ellos es un correo electrónico enviado por Phil Jones, director de la Unidad, a Michael Mann, de la Pennsylvania State University. De acuerdo con The Telegraph, pone de manifiesto que los científicos no querían considerar aquellos estudios que cuestionaran la visión de que el calentamiento global es causado por el hombre. El extracto dice textualmente:
No veo que ninguno de estos papeles pueda estar en el próximo informe del IPCC –el Panel Intergubernamental de Naciones Unidas para el Cambio Climático-. Kevin –presumiblemente del National Center for Atmospheric Research de Estados Unidos- y yo los mantendremos fuera de alguna manera incluso si tenemos que redefinir cuál será la literatura de referencia. (Traducción propia)
En otras ocasiones nos hemos detenido en los llamados negacionistas o escépticos sobre el cambio climático acerca de su psicología, de sus congresos y también de sus sucias campañas de desinformación. Hoy les presentamos una nueva especie. Pido ayuda en los comentarios para definirla adecuadamente. El congresista republicano por Texas, señor Joe Barton, dijo el martes por televisión que no deberíamos preocuparnos por las emisiones de CO2 porque, al fin y al cabo, ¡el CO2 está en la Coca-Cola!. Un argumento que no hay por dónde agarrarlo.
Se da el caso, además, de que el citado político del partido Republicano es miembro de la House Energy and Commerce Committee. Para entender un poco estas declaraciones entre el bajo populismo barato y la más supina estupidez, tal vez sea importante destacar que es justamente en el estado de Texas donde están radicadas un buen número de los grandes gigantes del petróleo estadounidense.
Pero quedémonos con sus declaraciones. En un momento del vídeo, comentando la reciente decisión de la Environmental Protection Agency (EPA) de considerar el CO2 como un gas nocivo para la salud humana, el señor Joe Barton asegura lo siguiente:
No huele, no tiene color, no tiene sabor, no causa cáncer, no causa asma… nadie ha sido ingresado en un hospital por envenamiento por CO2. (Traducción libre)
Sigan, sigan tras el salto para verlo ustedes mismos.
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Coincidiendo con la conferencia de negacionistas o escépticos del cambio climático en Nueva York, en la ciudad británica de Bristol se ha celebrado este fin de semana la primera conferencia sobre la psicología aplicada a los negacionistas o escépticos del cambio climático. Se ha subrayado que más allá de motivos técnicos, económicos o políticos, las estrategias mentales de negación del problema del cambio climático, una forma de protegernos de información indeseada, es lo que impide una acción resuelta.
Vayamos con las estadísticas: por un lado, es cierto que casi el 80% de las personas dicen estar preocupados por el cambio climático. Sin embargo, lo describen como un problema mundial (pero no local) y futuro (sin incidencia durante su vida) y se eximen de su responsabilidad tanto como causantes parciales del problema como por neustro compromiso por resolverlo. Paralelamente, el 60% cree que muchos científicos todavía no tienen claro si seres humanos contribuyen al cambio climático, el 30% piensa que el cambio climático se debe en gran parte a causas naturales, y el 7% se niega a aceptar que el clima está cambiando.
Sí, es cierto, son ya muchos años alertando de este problema, aportándose datos ámpliamente consensuados dentro de la comunidad científica, explicándolo en escuelas, en la tele, en documentales, saliendo los políticos a exponer sus políticas para hacerle frente… pero resulta que el mayor impedimento es que, como humanos, aceptamos y asumimos nueva información contrastándola siempre con nuestra experiencia vital, nuestras estructuras mentales, y con los puntos de vista de la gente que nos rodea.
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