Han llegado tres jabalíes al zoo de Osnabrück. No saben ni papa de alemán, pero eso no es importante para poder adaptarse a su nuevo hogar, donde lo difícil es aprender convivencia. Una tarea que les está costando un poquito, según explican sus atentos cuidadores.
“Cuerpo de barril, en cuclillas, piernas delgadas y verrugas sobre unas caras anchas no son atributos que describen una belleza clásica”. Así de chistosa comienza la nota de prensa de este zoo germano, en la que se explica qué tal les está yendo a sus 3 nuevos inquilinos, un asunto que a ellos no les hace ni pizca de gracia.
Normal, poneos en su lugar. En el de Becki, por ejemplo, una hembra del zoológico alemán Hagenbeck, o en el del Harry, venido del mismo Londres. O también en el de Marlene, nacida en el zoo de Berlín. Los tres por igual han tenido que hacer una importante mudanza, y adaptarse a sus nuevos compañeros, lo que para un jabalí significa pasar un difícil periodo de adaptación.
Continúa la lectura: Los jabalíes del zoo de Osnabrück aprenden a convivir