
Lo tienen clarísimo: si las multinacionales no contaminaran tanto, el huracán Katrina no hubiera sido ni la mitad de devastador, mortífero y horrible de lo que fue. Precisamente por ello, sus víctimas presentaron una demanda contra ellas, acusándolas de emitir gases de efecto invernadero. Y, aunque les cuesta ser escuchados por los tribunales, éstos todavía no han dicho la última palabra en el asunto.
Ni cortos ni perezosos, los habitantes del sur del Mississippi, una de las zonas más afectadas por Katrina, presentaron una demanda colectiva contra las multinacionales semanas después de la tormenta, en agosto del 2005. Desde entonces, los tribunales han rechazado el caso por no haber leyes que permitieran medir la conducta denunciada, pero serán escuchados en los próximos tres meses.
La demanda, que reclama la indemnización por daños y perjuicios de las compañías multinacionales como Shell, ExxonMobil, BP Honeywell, American Electric Power y Chevron, ha superado la primera negativa a tratar el caso. Ahora, se está a la espera de que el tribunal de apelaciones fije una nueva audiencia en los próximos tres meses. La decisión se tomará, pues, a finales de 2010, y ambas partes podría también llevar el caso a la Corte Suprema.

Con permiso de El Niño y del río Vilcanota, la ciudadela inca Machu Picchu, declarada una de las 7 maravillas artificiales del mundo, reabrirá sus puertas el 1 de abril.
¿Pero qué niño y qué río han de permitir su reapertura, de qué hablamos? Tranquilos, que no me he vuelto loca. La historia es la siguiente: tras sufrir el embate de un desastre natural, el Machu Pichu fue cerrado a finales de enero. Aquello fue sonado, hubo inundaciones y derrumbes por las intensas lluvias en la zona, dejando allí atrapados a miles de turistas, que tuvieron que ser evacuados en helicóptero durante cinco días caóticos.
Pero no sólo se perdieron los nervios. Durante todo el tiempo en el que ha permanecido cerrado, hubo pérdidas de turismo de alrededor de 460 millones de soles (unos 200 millones de euros), por lo que el gobierno lanzó la semana pasada un plan para recuperar el turismo, con la campaña Cusco a mitad de precio.
Continúa la lectura: El Machu Picchu reabrirá en abril, si lo permite el río Vilcanota

Los expertos en clima se han visto obligados a admitir otro error vergonzoso en su informe más reciente sobre la amenaza del cambio climático, justo después de que se montara una buena el mes pasado cuando confesaron que los resultados sobre el derretimiento de los glaciares del Himalaya eran un poco exagerados.
En una nota del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de Naciones Unidas (IPCC), publicada el 12 de febrero, se aclara que el informe de 2007 ofrece datos falsos. En concreto, se afirma erróneamente que 55% del territorio de los Países Bajos está peligrosamente por debajo del nivel del mar, cuando en realidad esta cifra es de 26%.
Los números utilizados por el IPCC incluyen todas las áreas del país que son propensas a las inundaciones, como las tierras a lo largo de los ríos. El 29% de los campos holandeses está cerca de ríos, así que el aumento del nivel del agua allí se produce de forma natural.

Mientras Copenhagen llega a buen puerto o naufraga, campesinos de áreas inundables de la India buscan remedio para frenar los golpes que el cambio climático les da.
¿Cómo afrontar el impacto climático? Sin esperar las grandes fórmulas que acuerden líderes mundiales y científicos en la cumbre danesa, estos agricultores ya han encontrado sus propias respuestas para adaptarse a los cambios del clima.
Evidentemente, se trata de una reacción a la desesperada. Durante décadas, la gente de Uttar Pradesh, cuya población supera los 200 millones de habitantes, han padecido cambios en el clima que han hecho peligrar sus cosechas y su misma supervivencia. Como en otras partes de la India, han padecido un clima caótico, pero en esta ocasión no sólo hablamos de sequías, sino también de inundaciones que han destruido viviendas, cultivos y ganado, agravando la ya de por sí difícil situación de los más pobres.
Continúa la lectura: Los campesinos indios intentan adaptarse al cambio climático

En una entrevista para el diario inglés The Guardian, Abul Maal Abdul Muhith, ministro de finanzas de Bangladesh, ha dicho que los países ricos deberían recibir a los millones de personas de su país que serán desplazados de sus hogares debido al cambio climático, hasta 20 millones en los próximos cuarenta años.
Bangladesh tiene una densidad de población muy alta y el gobierno, en palabras del ministro, no puede acomodar a todas las personas que están migrando desde las zonas afectadas por las inundaciones y las tormentas. En su opinión, la convención de Naciones Unidas sobre los refugiados debería proteger también a los refugiados del clima.
El Panel Intergubernamental de Naciones Unidas para el Cambio Climático (IPCC) ha previsto que podría haber 150 millones de inmigrantes debido al cambio climático para 2050. Bangladesh, India, Maldivas y otros países del Océano Índico se enfrentan al traslado de grandes poblaciones en los próximos 50 años si el nivel del mar aumenta un metro.
¡Ay, cómo nos preocupa el dinero que nos robará el cambio climático! ¡Ahí sí, ahí nos han dao! Parece que nos asusta menos el fin del mundo que lo que puedan costar las inundaciones que traerá el deshielo. Sí, hablo de la repercusión mediática que tuvo a principios de semana el estudio que hablaba de pérdidas billonarias por las inundaciones de las grandes ciudades costeras tras la fusión del hielo en el 2050. “El deshielo podría costar hasta diez crisis financieras”, dijo a Le Monde la responsable de energía y clima de WWF France, ong responsable del informe, junto con Allianz.
Lo cierto es que la cifra es como para echarse las manos a la cabeza: hasta 18.840 millones de euros podrían costar las inundaciones, según el estudio recien publicado por WWF y Allianz. Pero conozcamos pormenores de esta situación a través de los expertos, como Elise Buckle, encargada del departamento de energía y clima del WWF galo.
Buckle explica que las pérdidas billonarias significan cosas tan preocupantes como el aumento del nivel del mar de medio metro para el año 2050, y toda la retahila de consecuencias que ello conllevará. Es decir, bienes expuestos a inundaciones, tornados, y otras delicias que traerán desastres climáticos, sembrando la destrucción en 136 ciudades portuarias del mundo entero.
Si hace poco os contábamos que en Kenia tres millones de nómadas han dejado de serlo como resultado de las sequías cada vez más frecuentes, hoy os informamos que las inundaciones están amenazando a otra parte de la población del país africano. Hasta 750 mil personas, la mitad de ellas refugiados somalíes, podrían verse atrapadas por inundaciones y deslizamientos de tierra que podrían ocasionar las fuertes lluvias que, según los pronósticos meteorológicos, se producirán en septiembre.
La alerta ha salido lanzada por Naciones Unidas, cuyas agencias de ayuda, como la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCAH), han comenzado a activar planes de contingencia, a distribuir alimentos y productos químicos para el tratamiento del agua, así como mosquiteros para las zonas con probabilidades de inundarse. Se estima que 4.600 personas a lo largo de la costa del Océano Índico y la región del noreste de Kenia ya han huido de las lluvias torrenciales.
Seis personas han muerto a causa de las fuertes lluvias, aparentemente reforzadas por el fenómeno climático de El Niño. El cambio de la temperatura del mar en el Océano Pacífico afecta el clima en todo el mundo, produciendo sequías en algunos lugares, y lluvias torrenciales o inviernos rigurosos en otros. Kenia conoce bien estos efectos, pues entre 1997 y 1998 El Niño causó lluvias anormalmente fuertes.
Continúa la lectura: Las inundaciones amenazan a 750 mil personas en Kenia

El embalse de la presa de las Tres Gargantas, ubicada en el curso del río Yangtsé en China, verá un número cada vez mayor de deslizamientos de tierra y otros peligros geológicos a medida que el agua alcanza su nivel máximo de este otoño. Así lo advierte un informe publicado en la revista Caijing, citando a su vez informes del Chongqing Political Consultative Conference.
El informe Caijing señala también que, debido al aumento del nivel del agua en el embalse, algunas fisuras podrían provocar la reactivación de deslizamientos antiguos. Este temor se acrecienta cuando se producen temblores de tierra en la zona, como el que se produjo en la provincia de Yunnan y que provocó el colapso de más de mil casas.
Entre las muchas críticas relacionadas con el medio ambiente que generó el proyecto de esta presa desde su concepción, están la erosión y la sedimentación. Actualmente, 80% de la tierra de la zona está experimentando erosión, lo que ha causado que alrededor de 40 millones de toneladas de sedimentos se depositen en el Yangtze anualmente.
Continúa la lectura: Aumenta el riesgo de deslaves en la presa de las Tres Gargantas

Tras el monzón más seco de los últimos años en India, finalmente han llegado las lluvias. Pero de qué forma… Ha llovido torrencialmente, a niveles 6 veces más intensos de lo normal, con lo que se han producido las peores inundaciones en el sur del país que se recuerdan en más de un siglo. Hasta la fecha, han muerto 250 personas y hay 2 millones y medio de personas desplazadas. Todo coincide con las predicciones del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático, que apuntan al aumento en la frecuencia e intensidad de sequías, inundaciones y tormentas.
Las predicciones del IPCC son desalentadores para un país que todavía no cuenta con una estrategia eficaz para la gestión del agua. En el noroeste, el nivel freático está bajando por alrededor de 1,6 centímetros por año, según el GRACE (Gravity Recovery y Experimento Climático) de la misión. Al menos la mitad de la precipitación de la India proviene de las lluvias del monzón anual, y éstas se han hecho cada vez más reducidas e impredecibles.
Por otro lado, existe otro riesgo muy serio: los glaciares del Himalaya (fuente de los ríos indios como el Ganges, así como también de gran parte de los ríos pakistaníes, bangladeshíes y chinos) se están derritiendo a un ritmo acelerado como resultado de temperaturas más cálidas.
Continúa la lectura: Inundaciones en India relacionadas con cambio climático

Oxfam Internacional acaba de hacer público un estudio que estima que, para 2015, el número de personas afectadas por fenómenos meteorológicos extremos vinculados con el cambio climático podría alcanzar la cifra de 375 millones de personas al año. Desde 1980 se ha doblado el número de afectados por inundaciones, sequías, olas de calor, incendios forestales, tormentas y deslizamientos de tierra. Dentro de 7 años, se espera que aumente un 54%. Por ello, las organizaciones de emergencia podrían verse superadas para garantizar “el derecho a sobrevivir”.
Desde el decenio de 1980, la media de personas afectadas por desastres relacionados con el clima ha aumentado de 121 millones a 243 millones al año. Las grandes inundaciones se han cuadruplicado, siendo los años 2007-2008 tal vez los más catastróficos para 23 países africanos y 11 países de Asia, con fuertes lluvias cebándose sobre la mayor parte de Centroamérica, huracanes haciendo estragos en el Caribe y ciclones devastando grandes áreas de Birmania y Bangladesh.
Y como siempre, los más perjudicados son los países pobres. Así se explica la siguiente estadística presente en el informe:
En los países ricos, un promedio de 23 personas mueren en un desastre, mientras que en los países menos desarrollados el promedio es de 1052. Las personas pobres viven en casas mal construidas, a menudo en tierras más expuestas a riesgos como inundaciones, sequías, o deslizamientos de tierra, y en zonas sin servicios de salud o infraestructuras eficaces. (Traducción libre)

Un alud de agua y lodo provocado por lluvias torrenciales ha dejado dos muertos tras de sí y ha forzado la evacuación de más de 500 personas (hasta ahora) en la ciudad de Tartagal, en la provincia de Salta, en el norte de Argentina. Greenpeace denuncia y aporta imágenes que muestran la relación directa entre el proceso de deforestación masiva que ha sufrido la zona en los últimos años y los destrozos causados por el desbordamiento del río Tartagal.
Sin la vegetación propia del lugar, la estructura de las laderas se vuelve cada vez más inestable. Sin retención suficiente, se acelera el escurrimiento superficial. Con poca retención y excesivo escurrimiento, las crecidas no se regulan. Con grandes crecidas, no hay puente ni camino que resista. El ecosistema es dinámico y se repone, pero ante la explotación descontrolada muchas veces no tiene capacidad de cicatrización para mitigar el impacto de copiosas lluvias en tan escaso tiempo. - Hernán Giardini, de la campaña de Bosques de Greenpeace.
Salta es una de las provincias argentinas con un mayor avance de la deforestación. Ahí van los datos de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable: si 194.389 hectáreas fueron deforestadas entre 1998 y 2002, en el periodo comprendido entre 2002 y 2006 esa superficie se dobló con 414.934 hectáreas. Pues curiosamente resulta que no es la primera vez que Salta sufre este tipo de catástrofe: en la ciudad ya se registraon graves inundaciones en 2006, que la dejaron aislada por varias semanas. Algo que ya en su momento denunció Greenpeace.
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