
Segurísimo que ningún caballo desea llegar primero en las carreras. Por supuesto, son mucho más inteligentes que eso y, del mismo modo, estoy convencida de que los latigazos les hacen pupa, todos sufrimos si nos golpean. ¿Pero, sirve de algo hacerlo, flagelarlos mejora los resultados? No, de ninguna manera, concluyen los científicos.
“Hemos probado que los buenos resultados en las pruebas de equitación no necesitan de la flagelación de los caballos cansados “, opinan veterinarios de la Universidad de Sydney. Azotar a los equinos no hace la diferencia, halló su trabajo, revisado también por otros expertos y publicado por la Public Library of Science.
Investigar el impacto de los azotes en el rendimiento en las carreras de pura sangre fue el objetivo de la investigación, cuyo resultado, técnicamente, resumen las palabras de David Evans, uno de sus autores: los resultados no ofrecen apoyo a la conservación de los azotes en las carreras de caballos.
Continúa la lectura: Azotar a los caballos de carrera no sirve para nada
Traigo una historia preciosa, con un principio horrible y un final bonito a rabiar. Su protagonista es la increíble Riley, una bebé cerdita que tuvo que sufrir mucho antes de recibir tan bonito nombre …y la ayuda necesaria para librarla de una situación penosa.
Pero empecemos por el principio. El mundo era una gran bola de fuego… no, no es necesario remontarse tan atrás. Mejor adelantar la moviola miles de millones de años y situarnos en una tienda o almacén de animales de granja neoyorkina, donde un pequeño cerdito se encuentra al borde de la muerte en medio de una subasta.
En realidad, se trata de una circunstancia bastante normal. Desgraciadamente, hablar de cerditos recién nacidos y de futuros inciertos es más común de lo deseable, al menos para los amantes de los animales. Ya no es habitual, sin embargo, que el cerdito encuentre quien se apiade de él, quien le salve la vida y le ofrezca un futuro lleno de esperanza. Justamente, esta fue la gran suerte que tuvo el animalillo de nuestra historia.
Continúa la lectura: Riley, cerdita rescatada por la Sanctuary Farm

Tal y como lo tienen los camellos australianos, mejor será que se dejen de amoríos y caminen hacia una liberadora extinción. Será la única manera de librarse de amigos como el último que les ha salido, un señor que quiere jugar con ellos …convirtiéndolos en balones de fútbol.
El susodicho se llama Christopher Harms, un hombre de negocios de Alice Springs con ideas fantásticas, a su propio entender, por supuesto. Su iluminada cabecita cree tener la solución definitiva para controlar la superpoblación de camellos salvajes en aquel país, donde no dejan de maltratarlos desde que los llevaron allí para explorar el territorio en 1788.
Ahora, nuevo capítulo en el culebrón de los crueles intentos de su exterminio. Lejos de controlar la población con métodos compatibles con la vida, triunfan ideas como la de este señor, que hace algo peor que tratarlos a patadas: quiere convertir sus pieles en balones de fútbol australiano.
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¿Zoo o matadero? El Delhi Zoo parece lo primero, a juzgar por el nombre. Pero también podría ser lo segundo si contamos sus bajas, con un escandaloso total de 43 animales muertos el pasado mes de septiembre.
¿Una epidemia, se contagiaron los animalillos y cayeron como moscas? No, qué va, nada de eso, el problema de este centro fue tan simple y grave como la falta de unas mínimas infraestructuras que garanticen la seguridad de sus pobres huéspedes.
En este enorme lugar, un parque nacional que acoge a más de 2.000 especies, este septiembre empezaron a morir en cadena una jirafa, un leopardo, sambar, antílopes cervicapras (en la fotografía) y jabalíes, entre otros. ¿Qué les ocurrió? Fueron distintas causas las que acabaron con la vida de estos animales de forma prematura, pero la mayoría de las muertes fue por envenenamiento.
Continúa la lectura: Murieron 43 animales el pasado mes de septiembre en Delhi Zoo

¿Has pensado en hacerte vegetariano pero no acabas de decidirte? ¿Quizás te asaltan montones de dudas? Tranquilo, es algo lógico, existen muchos mitos alrededor del vegetarianismo, pero todo es cuestión de informarse al respecto.
En un post anterior los de PETA ya nos explicaron que la dieta verde era nutritiva, aclarándonos que podía darnos suficientes proteínas y que no tenía por qué ser especialmente cara ni aburrida… Pues bien, ahora intentaremos dar respuesta a algunas cuestiones más, esta vez según el blog Diets in review.
¿Los vegetarianos ingieren menos proteínas? Todo depende de los alimentos que tomemos, y existen buenas fuentes de proteínas para los vegetarianos, como los granos y cereales enteros, los frutos secos o las legumbres. De todos modos, lo cierto es que la mayoría de la gente, sean o no vegetarianos, obtienen más proteína de la necesaria.
¿Un sex shop vegano? Sí, existe, acaban de abrirlo y se llama The Vegan Sex Shop. Una insólita y seductora tienda online iniciativa de un ilustre vegetariano, un tal Drew Winter, premiado por PETA en el 2007 por su inmenso espíritu verde.
Entre sus artículos no esperes encontrar nabos, zanahorias, pepinos… ni mucho menos un servicio de citas con (ni entre) ovejas, cerditos, patos o demás bestezuelas. Esta tienda es más fina, y mucho más ética que todo eso, sin desmerecer el potencial erótico de los productos de la huerta, of course.
Su eslogan es la pasión con compasión, lo que no quiere decir que animen a hacer favores sexuales por lástima. La cosa va de evitar el maltrato animal en la fabricación de sus productos, y a él se refiere esa conmiseración de la que hacen propaganda. ¿Oportunismo para sacar dinero? Quizás, porque estamos hablando de un negocio, y de consumir, al fin y al cabo, pero también es cierto que se difunde un valioso respeto por los derechos de los animales.

Todos atropellados y muertos, menos uno, gravemente herido. Así de malparada quedó una manada de elefantes al completo. Ocurrió en la región india de Jalpaiguri, Bengala Occidental, y el accidente podría haberse evitado si el maquinista hubiera rodado a menor velocidad.
Ésta ha sido la crónica de una muerte anunciada. De hecho, son habituales los atropellos a estos animales en esa zona, donde coinciden trazado ferroviario y un corredor de elefantes. ¿Solución? Los conservacionistas, e incluso los mismos funcionarios ferroviarios, llevan tiempo proponiéndola. Están hartos de pedir la reducción de la velocidad de los trenes hasta los 20 ó 40 kilómetros por hora, pero todavía no han logrado una respuesta positiva.
Por lo tanto, inevitablemente, ocurre lo que tiene que ocurrir, aunque en esta ocasión el número de víctimas ha sido mayor que nunca. El choque de un tren contra la manada, que estaba cruzando la vía, provocó la muerte de siete elefantes, y uno más resultó herido. Cinco de ellos murieron en el acto anoche, mientras que otros dos no pudieron superar sus heridas esta mañana, según explicó un funcionario forestal.
Continúa la lectura: Siete elefantes atropellados por un tren
The Ecologist, revista de referencia sobre medio ambiente fundada en 1970, ha realizado una investigación encubierta sobre la producción intensiva de leche en California, Estados Unidos. Lo que ha encontrado no recuerda la tierna imagen de un vaso de leche sacado de una vaquita lechera que pasta tranquila en una colina verde, sino intimidación, uso de pesticidas y contaminación.
En el Valle Central de California están las plantas de producción láctea más grandes del mundo, varios cientos de granjas lecheras. Y es también, según señala la investigación que The Ecologist ha desarrollado junto a la Sociedad Mundial para la Protección de los Animales (WSPA, siglas de su nombre en inglés), el campo de una batalla entre los activistas de la comunidad y los pequeños granjeros, contra las todopoderosas megagranjas.
Los investigadores encubiertos describen las instalaciones como una línea de producción en masa, con largas filas de vacas con las ubres extendida yendo y viniendo de salas de ordeño rotativas. Es un ciclo continuo y diario que se detiene sólo cuando la producción de leche comienza a disminuir, y los animales son re-impregnados o enviados al matadero.

La RSPCA (Real Sociedad contra la crueldad de los animales) del Reino Unido, ha celebrado su primera entrega de premios dedicados a “increíbles seres humanos que han transformado la vida de muchos animales”. Son los RSPCA Honours, unos galardones que reconocen la labor de personas dedicadas a la mejora del bienestar animal.
Los premios se entregaron este fin de semana, en una ceremonia especial, en la misma sede de la ong, ubicada en Southwater, distrito de West Sussex. ¿Y quienes fueron los héroes de la fiesta? El primero de los galardones se concedió a un periodista, ya fallecido, que se infiltró en el mundo de las peleas de perros organizadas, el irlandés Steve Ibinson.
La investigación del Premio de Oro fue clave para que la Unidad de Operaciones Especiales de la RSPCA lograra un gran éxito. Pasó 18 meses infiltrándose en este terrible submundo, dando lugar a un juicio que condenó a nueve personas, cinco de las cuales fueron enviados a prisión.
Continúa la lectura: La RSPCA premia a los defensores de los animales

Dicen que fue en un descuido, que el mono estaba envuelto en sábanas y que al hacer la colada la lavadora hizo el resto. Sea como fuere, la Universidad de Vanderbilt, Nashvilles (Tennesse) se cargó a un pobre mono Galago de pocos meses de vida, y no se libra de una multa de 8.156 dólares y de una inspección de su laboratorio para comprobar el trato que se les da allí a los animales.
Sinceramente, no imagino ningún laboratorio que dispense un buen trato a los pobres animales que someten a sus horribles experimentos. Aunque me temo que las autoridades no valorarán este tipo de cosas, sino si se cumplen las leyes de animales para la experimentación, lo que ellos llaman “legalidad de los procedimientos de laboratorio“.
Volviendo al suceso: el monito murió en el año 2008 y, como resultado del incidente, el Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA, por sus siglas en inglés) inició una investigación que ha acabado en esta multa e inspección de este centro docente, donde ese mismo año cinco hamsters también murieron como consecuencia de habérseles inyectado un compuesto mixto incorrectamente durante la experimentación.
Continúa la lectura: Multan a la Universidad de Vanderbilt por matar a un mono

Uno de los peluches de aquella maleta estaba vivo. Drogadísimo, adormecido, pero vivo. Era un cachorro de tigre de dos meses que, sorprendentemente, fue descubierto en el aeropuerto de Bangkok, dentro del equipaje de una tailandesa que pretendía embarcar rumbo a Irán. Por suerte, no pudo hacerlo.
Los rayos X detectaron algo extraño en el control. Por tranquilo que estuviera el animal, y por mucho que se pareciera a un muñecote, no pasó desapercibido para los funcionarios de aduanas. Fue al abrir la maleta cuando vieron confirmadas sus sospechas, y cuando también contactaron con responsables de la protección de especies amenazadas.
El felino se encontraba en el interior de la maleta como si fuera un osito de trapo, simplemente sujeto con el típico elástico que suelen llevar las maletas, compartiendo espacio con algunos juguetes de peluche.
Continúa la lectura: Descubren cachorro de tigre en una maleta en Tailandia

Creo que ya he dicho esto antes, probablemente, como ahora, después de leer una de las respuestas de Umbra Fisk a los lectores de Grist. Lo repetiré: queremos saber la verdad, pero ¿estamos listos para ella? Luego de leer cómo se produce la leche de vaca en Estados Unidos, probablemente muchos comenzarán a considerar bebidas alternativas.
Explica Umbra que, al igual que el ser humano, las vacas producen leche para alimentar a sus crías. Así, para que produzcan suficiente leche para el consumo humano son preñadas artificialmente. Su periodo de gestación dura nueves meses, durante la mayoría de los cuales se extrae su leche. Para aumentar su capacidad de producción, suelen inyectárseles hormonas de crecimiento bovino que pueden generar en los animales una infección llamada mastitis.
Una vez nacidos, los terneros son apartados de sus madres para integrarse en el ciclo de nuestra alimentación: las hembras se convierten en vacas lecheras durante unos cuatro años -su esperanza de vida media es de 20 años- luego de lo cual son consideradas “gastadas” y destinadas al matadero. Los terneros pasan al matadero directamente y terminan convertidos en filetes.
Continúa la lectura: Datos inquietantes sobre la producción de leche de vaca