La gran cobertura que –inusualmente- los medios de comunicación le han dado a la COP15 ha llevado el tema desde las esferas científicas a las discusiones de plaza. Es este interés generalizado el que explica que alguien se haya tomado el trabajo de hackear el servidor de la Unidad de Investigación Climática Hadley de la Universidad de East Anglia, en Reino Unido, con el objetivo de hacer pública la supuesta manipulación a la que los científicos más importantes están sometiendo los datos sobre el calentamiento global. El asunto ha tenido tal repercusión, que el diario The Telegraph ha hecho una recopilación de los correos electrónicos que los negacionistas están usando como supuestas evidencias de tal manipulación.
Uno de ellos es un correo electrónico enviado por Phil Jones, director de la Unidad, a Michael Mann, de la Pennsylvania State University. De acuerdo con The Telegraph, pone de manifiesto que los científicos no querían considerar aquellos estudios que cuestionaran la visión de que el calentamiento global es causado por el hombre. El extracto dice textualmente:
No veo que ninguno de estos papeles pueda estar en el próximo informe del IPCC –el Panel Intergubernamental de Naciones Unidas para el Cambio Climático-. Kevin –presumiblemente del National Center for Atmospheric Research de Estados Unidos- y yo los mantendremos fuera de alguna manera incluso si tenemos que redefinir cuál será la literatura de referencia. (Traducción propia)

Unos hackers entraron en los servidores de la Unidad de Investigación Climática de la Universidad de East Anglia, uno de los centros de investigación sobre cambio climático más renombrados del mundo, y robaron varios correos electrónicos de los científicos residentes. Dichos correos han sido publicados en varias web de escépticos y negacionistas del cambio climático, pues aparentemente evidencian que los científicos han manipulado datos para apoyar sus teorías sobre el calentamiento global.
Uno de los correos electrónicos aprovechados por los escépticos como supuesta evidencia de esto se refiere a un truco que se emplea para “masajear” las estadísticas de la temperatura para “ocultar la descenso”. Otro de los correos electrónicos que han dado argumentos a los negacionistas dice:
Acabo de completar el truco de Nature [importante revista científica] de añadir el temps real a cada serie de los últimos 20 años (es decir, a partir de 1981), y desde 1961 a los de Keith para ocultar el declive. (Traducción propia)