
Entre el 26 y el 29 de marzo de 2010 tendrá lugar en Barcelona la segunda Conferencia Internacional sobre decrecimiento. ¿Qué es el decrecimiento? Una corriente de pensamiento que reclama poner límites, incluso reducir voluntariamente, el sistema económico vigente. Más que nada porque la lógica actual es la del crecimiento infinito (basado en el PIB, por ejemplo) pero en un planeta de recursos finitos. Pero el decrecimiento económico no sólo se preocupa por el medio ambiente: con la crisis actual, los organizadores reclaman asimismo un decrecimiento socialmente sostenible.
Esta 2ª Conferencia Internacional sobre el decrecimiento económico para la sostenibilidad ecológica y la equidad social es heredera de la primera, que tuvo lugar en París en abril de 2008. En esta ocasión, la idea es elaborar propuestas políticas, y estrategias claras, para llevar a la práctica el decrecimiento. En todo momento, fomentando la interacción entre los participantes y trabajando juntos.
En Barcelona se combinarán distintos formatos: desde conferencias magistrales por parte de destacados especialistas en el decrecimiento, a mesas redondas, pasando por presentaciones orales de documentos acerca del tema principal y grupos de trabajo y reuniones de la Asamblea.
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Antes de introducir la información que he leído en The Daily Mail, he de decir que el tema es objeto de debate. Tampoco puedo garantizar las credenciales pro ecológicas del diario en cuestión. Dicho esto, os cuento: de acuerdo con un estudio realizado por la Universidad de Cranfield, las dietas libres de carne pueden ser dañinas para el medio ambiente.
El estudio de la Universidad de Cranfield encontró que, cuando los británicos sustituyen el consumo de carne local por el consumo de productos importados como el tofu, se incrementa la cantidad de tierra cultivada, lo cual aumenta la necesidad de tierra y eleva el riesgo de que los bosques sean talados para la agricultura. Supongo que además se suman las emisiones producidas por el transporte de esos productos desde donde se producen hasta donde se consumen, en este caso Inglaterra.
Según el diario, el estudio fue comisionado por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF). En él también se señala que los métodos de producción de los sustitutos de la carne pueden ser intensivos en energía y los productos finales tienden a ser altamente procesados. Es decir, más consumo de energía.
Continúa la lectura: ¿Una dieta vegetariana es dañina para el medio ambiente?

El terremoto de magnitud 7.0 que se produjo en Haití y que devastó casi por completo la infraestructura del país, amén de las víctimas mortales, no parece sin embargo haber causado daños inmediatos de consideración para el ecosistema. Asif Zaidi, director de operaciones de la rama de gestión postconflictos y desastres del Programa Ambiental de Naciones Unidas, cita que entre las consecuencias del sismo se cuenta un pequeño derrame cerca de una terminal de petróleo de la costa, algunos incendios menores y un algunos pequeños deslizamientos de tierra cerca de Puerto Príncipe, nada que requiera una respuesta de emergencia. Sin embargo, de acuerdo con Slate, la situación medioambiental de Haití ya era caótica antes del sismo.
La publicación en línea señala que la limpieza de los desechos y escombros se convertirá en una prioridad urgente. La creciente cantidad de residuos médicos, en especial de hospitales de campaña improvisados, es una preocupación improtante, pues no están claras las opciones de eliminación segura de este material. Aparentemente, los expertos en salud pública también están preocupados por el manejo que se dará a todos los desechos humanos generados por los campos de supervivientes.
Sin embargo, el problema más preocupante del país no es nuevo: la deforestación. De acuerdo con los datos de Slate, en 1923 los bosques cubrían 60% del país, un porcentaje que en 2006 se redujo a 2%. La leña y el carbón actualmente abastecen 75% de la demanda de energía del país. Todos esos árboles y vegetación talada no sólo representan un problema ambiental sino también un peligro para la seguridad, pues la pérdida de la cubierta forestal debilita el suelo y puede magnificar la intensidad de algunos desastres naturales.
Continúa la lectura: ¿Tuvo efectos medioambientales el terremoto en Haití?

Usted pregunte en una escuela de periodismo de la vieja usanza cuál es el epítome de la imparcialidad y el ejemplo magno de la televisión pública, y le dirán que la BBC. Hace tiempo, es verdad, que la televisión pública británica ha perdido parte de ese lustro, pero de allí a sospechar que la información que transmite sobre medio ambiente y cambio climático está parcializada hay un camino largo y malintencionado. O no. Eso precisamente es lo que investigará el BBC Trust, cuerpo que se encarga de regular el comportamiento de la BBC.
El BBC Trust iniciará un examen completo para determinar si la cobertura de la cadena de televisión sobre ciencia y medio ambiente es parcial, a raíz de una serie de denuncias de que la empresa anima la teoría de que el cambio climático es un fenómeno creado por el hombre. Sin embargo, el diario The Telegraph sostiene que la polémica se inició en noviembre de 2009, cuando Paul Hudson, presentador del tiempo y experto en cambio climático de la BBC, dijo conocer los controversiales correos electrónicos de la Universidad de East Anglia antes de que el tema saliera a la luz pública.
Muchos se preguntaron por qué, estando informado el presentador, la BBC no dijo nada sobre ello. Los críticos además afirman que la cadena no hace una representación justa de las opiniones de quienes no están de acuerdo con la idea de que el cambio climático es causado por la acción humana. También hay quejas sobre la forma en la que ha cubierto las historia sobre los alimentos genéticamente modificados y la vacuna MMR. Lord Monckton, renombrado escéptico sobre el cambio climático, ha afirmado que sus opiniones han sido falseadas deliberadamente por la BBC y que ha sido ridiculizado en un programa de televisión que mostraba sólo un lado de la polémica.
Continúa la lectura: ¿Es la BBC parcial en su cobertura sobre el medio ambiente?
El Taipei 101, el segundo rascacielos más alto del mundo que reina sobre el horizonte de Taiwán, quiere ser la estructura ecológica y respetuosa con el medio ambiente más alta del mundo. Para lograrlo, debe completar una lista de verificación de normas de energía limpia. Sus dueños trabajarán con sus 85 inquilinos de oficinas para reducir el consumo de electricidad y agua, fomentar el reciclaje de la basura y hasta incentivar el consumo de productos locales.
Los propietarios del edificio invertirán 1,9 millones de dólares durante el próximo año para cumplir con los cien criterios establecidos para obtener un certificado de medio ambiente. Dicha certificación es otorgada por el equipo Leadership in Energy and Environmental Design, con sede en Estados Unidos.
A los restaurantes de la torre se les pedirá que obtengan sus suministros de tan cerca como sea posible para reducir el transporte. Movimiento locavore en su máxima expresión. El rascacielos ya ha cumplido 60 de los cien puntos de la lista, incluyendo el cambio de las ventanas por unas de doble acristalamiento para mantener el aire fresco sin necesidad de aire acondicionado.
Continúa la lectura: El Taipei 101 quiere ser el edificio ecológico más alto del mundo

Lo medioambiental tiene tirón actualmente, y todo el mundo se está subiendo al carro, la industria cinematográfica a la cabeza. 2012 ha recaudado más de 160 millones de dólares en Estados Unidos (cifras de Rotten Tomatoes) –incomprensiblemente para algunos, entre los que me cuento- con su mitológica trama. Avatar, mejor recibida por la crítica -tampoco lo entiendo-, ya ha superado esa cifra apenas en su segunda semana. En febrero de 2010 se estrena otra películas de corte apocalíptico climático: La Carretera (The Road). Ya os aviso que pese al reciclaje y la reducción de las emisiones, el ser humano ha llevado al planeta a la catástrofe medioambiental y ecológica.
En otras películas apocalípticas suele haber animales salvajes en las calles de las metrópolis, o mejor aún: las metrópolis cubiertas por un manto de grueso musgo. En La Carretera –basada en una novela del mismo nombre, escrita por Cormac McCarthy y galardonada con el Premio Pulitzer en 2007-no hay animales, ni árboles, ni bichos. Apenas hay gente. Porque, no sabemos cómo, hemos eliminado casi toda forma de vida de la faz de la tierra. En la novela tampoco se explica, pero podemos hacer algunas suposiciones.
Por ejemplo: el aire está tan cargado con una suerte de ceniza, que no sólo es casi irrespirable para los pocos humanos supervivientes sino que evita que crezca la vegetación. Es el mismo panorama que debieron temer los habitantes de las grandes ciudades europeas al comienzo de la revolución industrial, con todas esas chimeneas escupiendo carbón quemado. El mismo panorama que deben temer los habitantes de muchas ciudades chinas actualmente, y por la misma razón.
Continúa la lectura: Películas sobre el medio ambiente de 2010: La Carretera

No es la primera vez que el Papa llama a su prole a seguir la senda de la ecología, pero parece que tras la desilusión de la COP15 todo relacionado con el tema tiene mayor relevancia. Así, todos los medios de comunicación se hacen eco del tono verde del discurso de año nuevo de Benedicto XVI: católicos, cambien su estilo de vida y abracen la responsabilidad ecológica.
¿Predica el Papa con el ejemplo? La respuesta a esta pregunta implicaría una larga –y seguramente acalorada- discusión. No es el único líder religioso, eso sí, que convenientemente añade el tema de la ecología a su agenda. Existe incluso una alianza religiosa a favor de la ecología, conformada, entre otros, por el arzobispo de Canterbury, máxima autoridad de la iglesia anglicana.
Benedicto XVI dijo a los miles de fieles que se congregaron la noche de fin de año en la Plaza San Pedro del Vaticano que la responsabilidad ecológica debería enseñarse en las escuelas, y que las personas y las familias tienen un papel importante en la preservación del medio ambiente.
Continúa la lectura: El Papa Benedicto XVI pide a los católicos tener responsabilidad ecológica

China tiene previsto invertir 137 millones de euros el próximo año en proyectos de protección del medio ambiente. Sin embargo, en una declaración que no deja de sorprender viniendo de un funcionario importante del gobierno, Wang Jinnan, subdirector de la Academia de Planificación Ambiental, ha dicho más de 40% de ese dinero terminará siendo desperdiciado por los cuadros del partido comunista en locuras extravagantes para aumentar su prestigio personal.
El último informe de la oficina nacional de auditoria de China reveló que seis de los lagos y ríos más contaminados del país siguen estándolo pese a que, según los registros, han sido invertidos ocho millones de euros en su limpieza entre 2001 y 2007. El mismo informe señala que en 11 de las 13 provincias que participan en el programa los fondos se usaron de forma incorrecta o se presentaron como gastos falsos.
El gobierno ha dicho que ha rechazado las solicitudes para construir nuevos proyectos industriales por valor de casi 200 mil millones de yuanes y cerrará algunas fábricas altamente contaminantes. Pero algunos de los proyectos aprobados por los funcionarios en los últimos años incluyen grandes plazas y jardines de recreo, e incluso campos de golf junto a ríos contaminados que debían ser limpiados.

India ha ofrecido a acoger la XI cumbre mundial sobre la diversidad biológica en el 2012. La oferta ha sido aceptada por el secretario de la Convención de Naciones Unidas para la Diversidad Biológica (UNCBD), Ahmed Djoghlaf, quien ha dicho que esto permitirá continuar la asociación estratégica de las presidencias de la Conferencia de las Partes (del Convenio de Biodiversidad) que se inició en la octava reunión, celebrada en Brasil en 2006.
El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP) ha señalado que 2012 será un año muy importante para a comunidad ecológica del mundo, pues marcará el XX aniversario de la Conferencia de Río sobre Medio Ambiente y Desarrollo, así como el XX aniversario de la adopción de la UNCBD y la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio (UNFCCC).
La XI Cumbre también será crucial, ya que será la primera oportunidad que tendrá la comunidad internacional para examinar los objetivos establecidos para después del 2010 en cuanto a conservación de la biodiversidad, el plan estratégico revisado de la UNCBD y el acuerdo internacional sobre acceso y distribución de beneficios.
Continúa la lectura: India acogerá la XI cumbre mundial sobre la diversidad biológica en el 2012
España es un país de fumadores. Es, de hecho, el país en el que más he visto a la gente fumar mientras camina. En el resto de Europa y América –no digamos ya Estados Unidos, en donde fumar es casi un delito- existe cierta convención social que establece que fumar andando es de mal gusto. Pero aquí el cigarro forma parte tan esencial de la vida, que la gente encienden un cigarro mientras camina hacia la panadería, mientras espera en la fila del cine, mientras espera el autobús. En todos estos casos las colillas, cuando no la mitad del cigarro aún encendido, terminan en las aceras. La contaminación medioambiental que provocan es mayor de lo que muchos habrían imaginados.
Los filtros de los cigarrillos están hechos de acetato de celulosa, un tipo de plástico que tarda mucho en degradarse en el medio ambiente. Una colilla de cigarrillo típica puede durar desde 18 meses a 10 años en descomponerse. Contienen trazos de toxinas como plomo, arsénico y cadmio, sustancias que pueden infiltrarse en el suelo y las aguas subterráneas.
Según datos de Ocean Conservancy, las colillas de los cigarros son la basura más comúnmente hallada en las playas de Estados Unidos. Estoy segura de que si esta organización hiciera un estudio España, la cantidad de colillas rompería todos los récord. De acuerdo con las estadisticas de ButtsOut de 2005, 4,3 trillones de colillas de cigarrillos fueron desechadas en el mundo.
Continúa la lectura: Las colillas de cigarro provocan un problema medioambiental

Nick Griffin aspira a ser en Gran Bretaña lo que Jörg Haider o Jean Marie Le Pen fueron en Austria o Francia respectivamente, un líder canalizador del descontento (y, añado yo, valiéndose del populismo y la demagogia). Lo cierto es que en los últimos días Griffin y su partido, el polémico BNP, han saltado a la primera línea de la actualidad debido a su polémica aparición en Question Time, el programa de la noche de los jueves de la prestigiosa BBC similar a Tengo una Pregunta para Usted. El primer ministro Brown terció a favor de la presencia de Griffin para que “pudiera exponer ante todo el país sus ideas racistas, cualquiera que lo escuche comprobará que se trata de un mensaje inaceptable”. Buena idea, que sea él mismo quien se retrate, censurarlo es convertirlo en mártir y fortalecer a la formación política de ultraderecha.
El Partido Nacional Británico (BNP), además de ser acusado de xenofobia y de apropiarse de símbolos de las Fuerzas Armadas para sus propios fines políticos, se ha significado por calificar a los homosexuales de “personas repugnantes” y al Holocausto de “mentira rentable”. Sin embargo, lo que causa verdadera repugnancia es la existencia de políticos que piensen así a pesar de que las últimas elecciones europeas obtuvieron casi un millón de votos. En cuestiones medioambientales también nos esperan joyas a la altura de la talla intelectual de esta gente, por ejemplo, cuando vinculan de forma directa e inequívoca la destrucción del medio ambiente con inmigración sin una sola referencia al consumismo excesivo y la explotación desenfrenada de los recursos naturales que sustenta el modo de vida occidental. No, no me lo invento, aquí está un fragmento de su manifiesto de política medioambiental publicado hace unos meses:
A diferencia de los falsos Verdes, que no son más que una fachada de extrema izquierda, somos el único partido que reconoce que la sobrepoblación -cuyo principal motor es la inmigración- es la causa de la destrucción de nuestro medio ambiente (…) Gran Bretaña es uno de los países más densamente poblados del mundo debido a la inmigración, que ejerce presión sobre nuestras infraestructuras como el transporte y suministro de agua (Programa del BNP, Traducción libre)
Continúa la lectura: El partido ultraderechista británico también patina en política medioambiental

Lejos quedan los tiempos de Génova o Seattle, cuando la irrupción de los anti-globalización pilló a contrapié a las autoridades. Han pasado los años y el movimiento –que se le conoce como alterglobalización, más ajustado a la realidad- sigue sin liderazgo definido (un acierto) en un tiempo en que impera el funcionamiento en red como sucede con Internet o Al Qaeda. Eso sí, ahí acaban los parecidos con los integristas, aunque parece que las autoridades británicas no piensa igual: Al activista Chris Kitchen se le ha impedido viajar a tierras danesas a pesar de que faltan varias semanas para la celebración de la Cumbre del Clima de Copenhague.
El argumento esgrimido para su detención ha sido la aplicación de la ley anti-terrorista, una de esas leyes que se endurecieron cuando el efecto post-traumático del 11-S permitió a los legisladores reducir los derechos en nombre del miedo. El final del trayecto en autocar por el Eurotúnel -que une las Islas Británicas con la Europa continental- llegó para Chris Kitchen cuando unos agentes de la aduana de Folkestone comprobaron los pasaportes de todos los ocupantes. El británico, de 31 años, fue conducido por los aduaneros al interior de sus instalaciones para ser interrogado.
El cuestionario a Kitchen, que trabaja de administrativo, consistió en preguntas acerca de sus planes en la capital danesa, sobre su familia, su trabajo y sus actividades políticas en el pasado, como su participación en la campaña Online Climate Emergency Parliament. El activista arguyó que la legislación anti-terrorista no se aplica a la defensa del medio ambiente a lo que el agente replicó que “el terrorismo puede adoptar muy diferentes formas”. Como el secuestro de estado, añado yo. El episodio acabó con Kitchen de vuelta a Londres, él piensa lo mismo que cualquiera de nosotros, que los agentes estaban sobre aviso y le estaban esperando por su actividad a favor de las energías renovables, el transporte público, la sensibilización acerca del problema del cambio climático y la eficiencia energética.
Continúa la lectura: Impiden viajar a Copenhague a Chris Kitchen, activista medioambiental británico