
Lo tienen clarísimo: si las multinacionales no contaminaran tanto, el huracán Katrina no hubiera sido ni la mitad de devastador, mortífero y horrible de lo que fue. Precisamente por ello, sus víctimas presentaron una demanda contra ellas, acusándolas de emitir gases de efecto invernadero. Y, aunque les cuesta ser escuchados por los tribunales, éstos todavía no han dicho la última palabra en el asunto.
Ni cortos ni perezosos, los habitantes del sur del Mississippi, una de las zonas más afectadas por Katrina, presentaron una demanda colectiva contra las multinacionales semanas después de la tormenta, en agosto del 2005. Desde entonces, los tribunales han rechazado el caso por no haber leyes que permitieran medir la conducta denunciada, pero serán escuchados en los próximos tres meses.
La demanda, que reclama la indemnización por daños y perjuicios de las compañías multinacionales como Shell, ExxonMobil, BP Honeywell, American Electric Power y Chevron, ha superado la primera negativa a tratar el caso. Ahora, se está a la espera de que el tribunal de apelaciones fije una nueva audiencia en los próximos tres meses. La decisión se tomará, pues, a finales de 2010, y ambas partes podría también llevar el caso a la Corte Suprema.

Según un estudio llevado a cabo por científicos de la Universidad de California en Santa Barbara en los que se han comparado los ecosistemas costeros más contaminados, sucios y en peligro de la tierra, resulta que es la desembocadura del río Mississipi, en Estados Unidos, el hábitat costero ganador de tan lamentable ránking.
Este resultado sorprenderá seguramente a muchos que creían que naciones superpobladas y en vías de desarrollo del sureste asiático serían las que albergarían el hábitat costero más contaminado y amenazado del planeta. Pues no, ni la desembocadura de los ríos Ganges y Mekong pueden compararse al célebre Mississipi estadounidense.
¿Qué hace que el Mississipi sea tan sucio? La agricultura. Según Environmental News Service:
Los residuos de nutrientes que bajan río Mississipi abajo hasta el Golfo de México son responsables del ecosistema marino más deteriorado del mundo. Estos nutrientes han creado una zona muerta permanente en el Golfo de México al producir una sobreacumulación de algas que se alimentan de ellos y que atrapan la mayor parte del oxígeno del agua, quitándoselo a otros organismos marinos que lo necesitan para sobrevivir. (Traducción libre)