
Newsweek ha colgado en su página web un vídeo sencillamente maravilloso, sosegado y lleno de detalles hermosos, distinto. Se trata de una pieza en lengua inglesa de Nick Sherman sobre Gordon Hempton, un sonidista ecologista que se dedica a grabar los sonidos de la naturaleza en ausencia del ruido humano, libre de contaminación acústica.
La verdad es que la pieza, que combina la voz de Hempton con sonidos de pájaros, del agua, del viento, es tan hermosa como el mensaje que transmite: nuestro sonidista empezó a “escuchar de verdad”, por primera vez, a los 27 años, echado en un campo de maíz mientras caía sobre él una tormenta de rayos… Desde entonces, sus pistas de sonidos de la naturaleza son un recordatorio y una forma de reclamar los espacios libres de ruido.
De igual forma, Hempton sugiera que todos debemos calmarnos un toque, quedarnos quietos y aprender a escuchar el silencio. No se pierdan el vídeo, tras el salto, para reposarse un poco del trajín de nuestra ruidosa vida…
Continúa la lectura: Vídeo sobre Gordon Hempton, el ecologista sonidista del silencio

El terremoto de magnitud 7.0 que se produjo en Haití y que devastó casi por completo la infraestructura del país, amén de las víctimas mortales, no parece sin embargo haber causado daños inmediatos de consideración para el ecosistema. Asif Zaidi, director de operaciones de la rama de gestión postconflictos y desastres del Programa Ambiental de Naciones Unidas, cita que entre las consecuencias del sismo se cuenta un pequeño derrame cerca de una terminal de petróleo de la costa, algunos incendios menores y un algunos pequeños deslizamientos de tierra cerca de Puerto Príncipe, nada que requiera una respuesta de emergencia. Sin embargo, de acuerdo con Slate, la situación medioambiental de Haití ya era caótica antes del sismo.
La publicación en línea señala que la limpieza de los desechos y escombros se convertirá en una prioridad urgente. La creciente cantidad de residuos médicos, en especial de hospitales de campaña improvisados, es una preocupación improtante, pues no están claras las opciones de eliminación segura de este material. Aparentemente, los expertos en salud pública también están preocupados por el manejo que se dará a todos los desechos humanos generados por los campos de supervivientes.
Sin embargo, el problema más preocupante del país no es nuevo: la deforestación. De acuerdo con los datos de Slate, en 1923 los bosques cubrían 60% del país, un porcentaje que en 2006 se redujo a 2%. La leña y el carbón actualmente abastecen 75% de la demanda de energía del país. Todos esos árboles y vegetación talada no sólo representan un problema ambiental sino también un peligro para la seguridad, pues la pérdida de la cubierta forestal debilita el suelo y puede magnificar la intensidad de algunos desastres naturales.
Continúa la lectura: ¿Tuvo efectos medioambientales el terremoto en Haití?

Un estudio sobre ecoturismo realizado por Chris Sandbrook, ecologista politico de la Universidad de Cambridge, halló que las personas que gastan más dinero para ver a los gorilas del Parque Nacional Bwindi Impenetrable en Uganda no necesariamente ayudan más de esta forma a la comunidad local. En cambio, quienes viajan con un presupuesto ajustado pero se quedan más tiempo en la zona y tienen contacto directo con los residentes, pueden ayudar más a la economía doméstica.
Para desarrollar su investigación, Sandbrook fue a Bwindi, en el suroeste de Uganda, un parque que aloja a casi la mitad de los gorilas de montaña del mundo. Para seguir la pista del dinero que gastan los turistas en Bwindi, Sandbrook entrevistó a 350 turistas en las últimas tardes de sus viajes. También habló con empresarios locales y personas de la comunidad.
Resultado: el turista promedio se queda en el parque durante dos días y medio, y gasta 265 dólares. Sin embargo, sólo alrededor de 57 dólares de esa suma llega a la comunidad local. En otras palabras, más de 75% de los dólares de los turistas termina en otro lugar. A pesar de que algunas personas gastaron 75 veces más en alojamiento que otras, su preferencia no repercutió en más dinero para la comunidad.
Continúa la lectura: El ecoturismo de lujo no es siempre beneficioso para la comunidad local

De acuerdo con un estudio respaldado por Naciones Unidas, llamado The Economics of Ecosystems and Biodiversity (TEEB, la economía de los ecosistemas y la biodiversidad), invertir en la protección de los humedales, los arrecifes de coral y los bosques, podría reportar buenas ganancias. Este es el primer estudio que evalúa el valor económico de los servicios ecosistémicos, es decir, las cosas que algunas partes del mundo natural hacen gratis y de forma sistemática y global, como la purificación del agua potable o la protección de las costas de las tormentas.
Para elaborar el TEEB, los investigadores han evaluado más de mil estudios sobre los ecosistemas que hay e el mundo y analizado los servicios ecosistémicos que ofrecen. Los resultados señalan que, al menos en el caso de las áreas protegidas, se puede obtener un ratio de beneficios de entre 25 y 100 a uno.
El proyecto señala que la pérdida constante de bosques implica en términos económicos la pérdida de entre dos y cinco mil millones de dólares anuales. En cuanto a los ecosistemas marinos, establecer reservas y leyes para protegerlas costaría cerca de 50 mil millones de dólares al año, y el beneficio sería de entre cuatro y cinco trillones de dólares.
Continúa la lectura: Nuevo informe señala que invertir en la naturaleza puede ser muy rentable

Derechos de la Naturaleza en la región andina es una iniciativa del Centro para el Desarrollo del Indígena Amazónico (CEDIA) también apoyada por otras organizaciones como Herencia, Gaia Amazonas y Fundación Pachamama. Su objetivo, incluir los derechos de la Naturaleza en los sistemas jurídicos de la Región Andina para convertirla, así, en sujeto de derecho en las constituciones de cada país de la zona.
No se trata de ninguna utopía, pues ya es parcialmente realidad. En Ecuador, por ejemplo, en la reforma constitución llevada a cabo por su presidente Rafael Correa, la naturaleza figura como sujeto de derechos que hay que respetar. Esperemos que sirva para solucionar el juicio del siglo…
Concuerdo con los promotores de esta iniciativa con que nuestro ordenamiento jurídico, que sitúa a la Naturaleza como un objeto explotable a nuestra disposición, favorece y fortalece el consumismo y nos acerca todavía más a la crisis ecológica. La idea, pues, es convertir a la Naturaleza en un Ser que cumple una función vital y que requiere ser reconocida y visibilizada en los ordenamientos jurídicos como un sujeto de derechos.

En 1979, Sir David Attenborough pasó a la historia de la televisión. Millones de personas en el Reino Unido, y desde entonces millones de personas en todo el mundo, siguieron su serie Life on Earth, transmitida por la BBC. Es, sin duda, el paradigma de las series documentales de naturaleza y su música, compuesta por el compositor británico Edward Williams, quedó grabada en la memoria de los espectadores. Hoy esa banda sonora saldrá a la venta.
Tal y como señala el diario inglés The Guardian, Life On Earth anunció un nuevo género de programación sobre la naturaleza. Su análisis de la evolución de las algas a los mamíferos primitivos de la tierra alcanzó su pináculo con el encuentro entre Attenborough y una familia de gorilas de montaña en Ruanda. Es, probablemente, uno de los metrajes más recordados en la historia del documentalismo de naturaleza.
Williams compuso de forma casi artesanal la música, toma a toma, para que reflejase el sentimiento de las imágenes en la pantalla. Por ejemplo, en una secuencia que examina el vuelo de las aves, la instrumentación acompaña la salida de cada pájaro. Para los melancólicos, y para las nuevas generaciones que nunca han visto un clásico documental, os dejo después del salto un vídeo sobre la historia detrás de La Vida en la Tierra.
Continúa la lectura: Se edita la banda sonora de Life on earth, el clásico de David Attenborough

Mientras la petrolera francesa TOTAL anunciaba la inversión de unos 17 mil millones de euros para extraer petróleo en una franja del río Orinoco (con todo lo que ello implica en tema de degradación ambiental para el segundo río más caudaloso de América), casi al mismo tiempo expertos ambientales de Colombia y Venezuela, junto con el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), declararon 18 áreas de conservación preferencial en el mismo río.
Cuatro de estas áreas son binacionales –es decir, se encuentran bajo jurisdicción de ambos países-, seis están situadas en territorio colombiano y otras ocho en territorio venezolano. La asignación del estatus de protección a estas áreas a lo largo de la cuenca del Orinoco ha sido el resultado de una reunión en la que participaron treinta instituciones científicas de ambos países.
Previamente, estas instituciones habían realizado un trabajo por separado para estudiar 880 mil kilómetros cuadrados del río y sus adyacencias, haciendo énfasis en la flora y fauna -reptiles, crustáceos, peces, insectos, anfibios, mamíferos y aves- que tienen en este lugar su hábitat natural, además de las actividades culturales y costumbres de las poblaciones que habitan la cuenca.
Continúa la lectura: Ocho grandes áreas del río Orinoco son declaradas de conservación preferencial

Hanford Reach National Monument en la estepa árida del sureste de Washington central es un sueño para los amantes de la naturaleza, circundado por el río Columbia que fluye a lo ancho del parque, con sus acantilados de caliza blanca y una increíble y variada población de aves, ciervos, alces y coyotes. Pero hay una peculiaridad: éste idílico paisaje rodea la reserva nuclear de Hanford, uno de los proyectos de saneamiento ambiental más grandes del mundo.
Los 586 kilómetros cuadrados de Hanford, administrado por el Departamento de Energía estadounidense, jugó un papel importante en la construcción de la primera bomba atómica y produjo alrededor de dos tercios del plutonio utilizado en el arsenal nuclear de Estados Unidos. Hoy en día es hogar de nueve reactores atómicos abandonados y de toneladas de residuos radiactivos.
Esta yuxtaposición de tierras vírgenes y zonas de desecho nuclear es tan contradictorio que se me antoja una réplica de Springfield, el pueblo de la familia Simpson. Pero los locales esta tratando de quitarle asperezas a este legado radioactivo para promocionar la belleza natural de la región.
Continúa la lectura: Hanford: una central nuclear que se ha convertido en monumento

Siendo justos no es necesario desplazarse hasta los Estados Unidos para disfrutar de un evento de estas características pues en el Puerto de la Cruz (Tenerife) se celebra en primavera el Festival de Cine Ecológico y de la Naturaleza de Canarias. Y no es el único, se contabilizan hasta sesenta festivales que combinan celuloide y naturaleza repartidos por todo el globo. Pero este Blue Planet Film Fest nace con la aspiración de “convertirse para el cine medioambiental en lo que el festival de Sundance es para el cine independiente”. Sin duda, les queda una dura labor por delante pues Sundance es ya una marca internacional, casi un género cinematográfico en sí mismo o, al menos, una actitud a la hora de rodar.
Será la primera edición de un festival que quiere crecer acatando, por supuesto, la filosofía del desarrollo sostenible. Por ejemplo, el servicio de compra de entradas se realiza a través de InTicketing, que se compromete a plantar un árbol por cada entrada vendida. Además, cada espectador que acuda a una proyección significará un dólar donado a la causa que está promoviendo la película en cuestión. El festival –que cuenta con patrocinadores potentes como Sony Pictures- se ha planteado en torno a jornadas temáticas, de forma que el viernes 4 es el día de los animales, el sábado 5 el del agua, el domingo 6 el día dedicado a la Tierra y la última jornada, la del lunes 7, es el día del futuro.
Estas varias decenas de películas –la gran mayoría documentales- se reúnen en torno a un festival no competitivo porque, como asegura su director ejecutivo, Tweti Mira, “la concienciación medioambiental no es una competición”. Esperemos que, al menos, sirva de inspiración a las agotadas mentes creativas de los grandes estudios de la cercana Hollywood. Como es muy probable que no puedas acercarte a los dos centros culturales donde se celebran las proyecciones –el Santa Mónica Playhouse y el Women’s Bay Club- repasamos diez de los títulos que se proyectarán por si tienes la oportunidad de disfrutarlos, ya sea porque se estrenen en salas comerciales, ya sea en DVD, emisión por televisión, descargas por Internet,…
Continúa la lectura: Primera edición de Blue Planet, el festival de cine ecológico de California

Tiembla Wikipedia, ha llegado Encyclopedia of Life, una enciclopedia -qué si no- en línea dedicada de lleno a describir cada tipo de animal y planta que hay en nuestro planeta. Hasta ahora tiene 170 mil entradas y está contribuyendo con la investigación sobre el envejecimiento, el cambio climático e incluso la expansión de las pestes de insectos, desde su sede en el Smithsonian Institution en Washington, Estados Unidos.
Este proyecto, que ha costado unos cien millones de dólares, fue lanzado en 2007. Su objetivo es describir todas y cada una de las 1,8 millones de especies conocidas, desde manzanas hasta zebras, en una década. James Edwards, su director ejecutivo, está orgulloso de las 170 mil entradas actuales, presentadas en un formato común establecido por expertos, que eran sólo 30 mil el año pasado. Todo el mundo puede contribuir a la enciclopedia con una fotografía y observación.
A través de la investigación, la enciclopedia también intenta ayudar a combatir pestes tales como la de una polilla de los Balcanes -la Cameraria ohridella- que se ha extendido más allá de Europa a lo largo de las últimas dos décadas. Estas polillas atacan las hojas de los árboles de castaño, tornándolos marrones a mediados del verano.
Continúa la lectura: Encyclopedia of Life: enciclopedia online dedicada a la naturaleza y la ciencia

El águila real salvaje más vieja de Gran Bretaña ha muerto a la edad de 22 años. Su cuerpo fue encontrado en una playa al Norte de la Isla escocesa de Jura por un visitante que dio aviso a la Royal Society for the Protection of Birds (RSPB). Se sabe que es el águila más vieja porque fue identificada en la Isla de Mull, en 1987, cuando era apenas un polluelo. Curiosamente, no se sabía se era macho o hembra.
La RSPB de Escocia ha dicho que murió por causas naturales e incluso que vivió su vida en relativa paz. Si en 22 años no pudieron averiguar el sexo del águila, ¿cómo saben que vivió en relativa paz? ¿Y qué se supone qué significa relativa paz para un animal salvaje? Ya veis, preguntas que se hace uno. De cualquier manera, parece que 22 años son muchos para un ave, de acuerdo con la RSPB, que además se ha mostrado complacida de que no haya evidencias sospechosas alrededor del fallecimiento.
Esto, claro, sin que se haya podido hacer un post mortem al animal. Sin embargo, aparentemente no hay registros de persecución de aves de presa en la Isla de Jura, que no en otras zonas: recientemente, una hembra de dos años fue envenenada en Angus. Este ejemplar formaba parte de una pareja que criaba, una de las 442 que se sabe que existen en toda Gran Bretaña.
Continúa la lectura: Gran Bretaña: muere el águila real salvaje más vieja

Wwof es el acrónimo en inglés de willing worker on organic farms y son grupos de ayuda que empezaron a funcionar en Inglaterra en 1971. Es una red internacional de intercambio en materia de vida sostenible. Así los miembros se desplazan permanentemente ofreciendo soporte a granjeros y comunidades rurales en trabajos que van desde el arreglo de maquinaria agrícola en algún país del este de Europa, pasando por el pastoreo de vacas en latinoamérica, hasta la recolección de naranjas en el sur de España.
Las organizaciones Wwof publican listas de granjas orgánicas que dan la bienvenida a los voluntarios. España tiene su propia asociación. Hay tal cantidad y variedad de anfitriones, que las tareas que se pueden escoger son infinitas. Los voluntarios buscan al anfitrión según el gusto y las experiencias que quieran vivir y hacen contacto directo para acordar los términos de la estadía. Normalmente el usuario vive como parte de la familia.
Hay unas reglas básicas, los huéspedes no pagan por su estadía pero tampoco reciben ningún tipo de remuneración. Las granjas deben usar métodos 100% orgánicos en sus tierras. De alguna forma los anfitriones deben ofrecer la oportunidad al invitado de aprender tareas y los espacios de alojamiento tienen que ser limpios, además están en el compromiso de ofrecer diariamente comida sana a sus trabajadores voluntarios.