
¿Por qué en España no se hace más teletrabajo? ¿Es que acaso el personal es más productivo estando físicamente en la oficina, levantándose cada dos por tres a tomar café, al baño y hablando con todo el que pasa? En todo caso, trabajo en la oficina es lo que hay, así que, ¿cómo hacerlo más ecológicamente? Aunque no lo parezca, acciones tan pequeñas como reducir las impresiones, el consumo de papel o controlar el gasto de energía del ordenador, pueden hacer una diferencia medioambiental. El próximo paso en la responsabilidad ecológica es la oficina verde.
Recordad que aquella pequeña bombilla roja del stand by quiere decir que, aunque el equipo parezca apagado, en realidad continúa consumiendo energía. Así que lo más recomendable es optimizar la configuración de ahorro de energía de todos los equipos y ordenadores y asegurarse de apagarlos completamente al final de la jornada. Si se conectan varios equipos a una regleta protectora de varias tomas de corriente, este paso será tan simple como accionar un solo botón de apagado.
Si para todo lo demás nos enviamos correos electrónicos y SMS, ¿por qué en la oficina lo imprimimos todo? Todo lo que se pueda comunicar por correo electrónico ahorrará consumo de tinta, energía y papel. Actualmente, existen incluso software –Greenprint es uno de ellos- que eliminan las páginas blancas de los documentos y los convierte al formato PDF para poder compartirlos en un formato más ligero y de cómoda lectura.
Continúa la lectura: Aplicar la ecología al trabajo: consejos para tener una oficina más ecológica

Cuando se trata de hacer más verde nuestro hogar, sencillos cambios pueden suponer una gran diferencia. Cualquier momento es perfecto para dar unos cuantos toques ecológicos a la cocina y el baño de manera fácil y rápida.
Una primera y obligada acción es revisar los productos de limpieza. Como sabrás si es que eres lector habitual de este blog, las fórmulas químicas enrarecen la atmósfera y son perjudiciales para la salud. Así, elige productos lo mas ecológicos posibles en el baño y en la cocina, tanto en cuestión de jabones, limpiadores específicos o detergentes para la lavadora. En EcologiaBlog os hemos dado pistas sobre limpiadores orgánicos: vinagre, jabón negro, limón, bicarbonato de sodio, incluso puedes servirte de la harina.
En segundo lugar, siempre que puedas sustituye los productos de baño convencionales por otros orgánicos, bien sea comprados o elaborados por ti mismo: dimos algunas ideas en el post que hablaba de los usos del limón o en otros acerca de cómo practicar la belleza verde (¿Qué tal una exfoliación de piel natural, o una limpieza de cutis con vapor de agua y aceites esenciales?).
Continúa la lectura: 8 maneras de hacer más verdes tu baño y cocina

En 2006, China compró papel reciclado a Estados Unidos por valor de 694 millones de dólares (546 millones de euros) para fabricar embalajes. Pero, a finales de 2008, con la crisis económica globalmente admitida, China dejó de comprar este papel. La ecuación simplificada es ésta: si cae el consumo, cae la producción; si hay menos qué embalar, menos papel para embalaje es necesario.
Paper Fiber Americas, empresa estadounidense que exporta papel reciclado, vio como toneladas de su producto quedaban abandonadas en los puertos de China en octubre pasado, porque las empresas que las habían solicitado revirtieron la compra. Actualmente, la empresa británica de reciclaje Greencycle tiene el producto de dos semanas y media almacenado y sin vender.
En este contexto, ¿tiene sentido seguir reciclando? Esto preguntó un lector británico a Anna Shepard, una de mis columnistas preferidas sobre ecología en el diario The Times. Pregunta delicada, porque pone en entredicho la energía invertida almacenando botellas, luchando por meter el papel por la delgada ranura del contenedor azul, caminando varias calles hasta los centros de reciclaje.
Reciclamos con el objetivo de que nuestros desperdicios sean reutilizados, para evitar gastar recursos naturales vírgenes. Si todo lo reciclado no es reutilizado, el acto no tiene mucho sentido. Quizá sea momento de consumir menos para producir menos residuos. ¿Qué opináis vosotros?
Vía | www.isa.org
Vía | www.timesonline.co.uk
Vía | www.npr.org
Fotografía | Cayetano
Continúa la lectura: Ahora que China compra menos papel reciclado ¿tiene sentido reciclar?
Merece la pena analizar cómo conseguir usar el lavabo con el menor impacto ecológico posible. El papel higiénico, por ejemplo, del que cada europeo consume 13 kilogramos anuales. La cifra para España del Instituto Papelero Español es de 14 kilos. No voy a hacer ningún comentario al respecto de esa diferencia, cada cual que reflexione. Mundialmente, sólo una tercera parte de la población mundial utiliza papel higiénico, el resto utitilza agua. “¡Ah, agua! ¿Pero como pueden…?” Robándole una anécdota al gran hombrelobo, en cierta ocasión un hindú preguntaba:
Si te manchas la cara de mierda, ¿te pasas un papelito por ella, o te la lavas con agua?
Sabias palabras. Y siguiendo con las citas anónimas, muchos seguramente habréis oído la famosa frase:
El día que en China se limpien el culo con papel higénico, se acaba la Amazonia.
¿Cuánta verdad hay en esta afirmación? Según los cálculos de Michel Corne, si en el 2025 hay en el planeta 8 billones de personas que utilizan papel higiénico en la intimidad a la misma razón que los europeos se necesitará talar cada año 1.576 km2 de bosque maduro para hacer los rollos. Nada más le faltaba eso a la Amazonia, que ya tiene suficientes problemas. ¿Qué podemos hacer para reducir este número? Sigue leyendo para ver qué acciones individuales puedes tomar, y sobretodo por qué no debes comprar el papel del anuncio del simpático perrito.
Continúa la lectura: Ahorra papel higiénico para conservar bosques