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El gato de cabeza plana de Asia ha perdido 70% de su hábitat

publicado el Me

Gato de cabeza plana

La revista PLoS ONE ha publicado los detalles de un estudio desarrollado por el Leibniz Institute for Zoo and Wildlife Research de Berlín, según el cual la pérdida de hábitat y la deforestación están amenazando la supervivencia del gato de cabeza plana, Prionailurus planiceps, una poco estudiada especie de felino asiático que llegó a creerse extinta en la década de 1980.

Poco se sabe de este pequeño felino -pesa entre 1,5 y 2 kilogramos- cuyo principal hábitat son los humedales del sureste de Asia, entre Tailandia, Malasia, Brunei e Indonesia. Según el estudio, más de 70% de este hábitat ha sido convertido en plantaciones y sólo 16% de su extensión está ahora protegida de acuerdo con los criterios que establece la Unión Internacional para la Protección de la Naturaleza.

Con el objetivo de averiguar cómo ha afectado esta pérdida a la densidad de población del animal, el equipo del instituto Leibniz reunió 107 registros de avistamientos, grabaciones e incluso especímenes muertos. Con esta información, creó un modelo por ordenador que predice la distribución histórica y actual del gato.

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La difícil supervivencia de los 300 elefantes de China

publicado el Me

Elefante

El amor entre el hombre y el elefante no es fácil. Si no, pregúntenle a los aldeanos de Xishuangbanna, al suroeste de China, donde los paquidermos devoran cosechas, destrozan invernaderos y se llevan de tanto en tanto los tendederos de las casas como si fuesen locomotoras. Cuando se enojan, los elefantes pueden volverse unas verdaderas máquinas de guerra. En 2008, una mujer fue pisoteada hasta la muerte en su quiosco de comida en el parque turístico Wild Elephant Valley de esta región. Unos meses más tarde en la misma reserva, un elefante produjo heridas de gravedad a un turista que intentaba tomar fotos. En 2001, en una aldea cercana, un elefante mató a un camarógrafo de la televisión china que estaba investigando las denuncias sobre la destrucción de cultivos.

Sin embargo, hay pocas dudas de quien tiene la ventaja en la competencia por la tierra en China: hay 1.300 millones de seres humanos en comparación con apenas unos 300 elefantes salvajes. Con una población menor que la del panda, los elefantes se están convirtiendo en un foco de atención para los recientes movimientos de protección de los derechos de los animales de la nación asiática. Los ecologistas - con el apoyo del gobierno chino- están tratando de enseñar al público a respetar, si no amar, a los pocos elefantes de la China.

Y en esto de mantener separados de manera respetuosa a hombres y elefantes, el dinero puede ayudar. Las familias campesinas de Xishuangbanna son elegibles para unos microcréditos que ofrece el gobierno de hasta 110 euros para el cultivo del té, una planta que resulta algo más que desagradable para los elefantes y los mantienen al margen de las plantaciones.

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Sumatra: empresa maderera ofrece a aldeanos compensaciones económica a cambio de la deforestación del bosque

publicado el Me

Sumatra, Indonesia

Teluk Meranti es una aldea aislada de Sumatra, Indonesia, en medio de una península boscosa de 700.000 hectáreas donde los residentes han vivido durante siglos gracias a los recursos de esta selva tropical. También es el centro de una gran batalla internacional de voluntades, pues una empresa con sede en Singapur quiere convertir buena parte de este territorio en plantaciones de acacias para la industria papelera y maderera, y a cambio ofrece a sus habitantes compensaciones económicas.

La compañía está intentando negociar, con la venia del gobierno, un acuerdo para el uso de la tierra en conjunto con los aldeanos. Aunque los residentes de Teluk Meranti en realidad no poseen la tierra, el gobierno reconoce su interés financiero en el bosque, que ellos y sus antepasados han usado durante generaciones.

En Sumatra, decenas de pueblos se enfrentan a decisiones similares: ceder el terreno para la explotación industrial a cambio de beneficios sociales y económicos, o conservar los bosques primarios y las viejas tradiciones. El avance de la explotación a gran escala ha traído como consecuencia que 43% de los bosques de Kampar haya sido talado o degradado.

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Un joven autodidacta de Malawi dará una conferencia en el Tecnológico de Massachusetts

publicado el Henrio

Joven de Malawi y su invenciónHablar del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT para los amigos) es hacer referencia a una de las instituciones más respetadas en el ámbito de la docencia y la investigación a nivel planetario. En este prestigioso enclave se programan durante el curso debates y conferencias que abordan “las cuestiones cruciales de nuestro tiempo, explorando el papel de la ciencia y la tecnología a la hora de promover el cambio social, ecológico y económico”. Es decir, huyen de la frialdad exclusivamente cientificista y adoptan un punto de vista “positivo y ético que estimule el debate sobre las implicaciones de los nuevos descubrimientos científicos y tecnológicos”. Estos encuentros reciben el nombre de The Technology and Culture Forum y son esperados “con expectación”, y no son palabras de un estudiante bisoño y fácilmente ilusionable sino del ensayista Noam Chomsky.

El próximo acto programado en este foro tecnológico se va a celebrar el próximo miércoles 21 de octubre pero su ponente rompe con el modelo de personalidad ilustre e influyente que suele protagonizar estos actos. Eso sí, expectación está levantando y mucha. Su nombre no dice nada a casi nadie, por eso han titulado el encuentro como El Niño que Aprovechó el Viento (como su libro autobiográfico). Se trata de William Kamkwamba, que ya tiene poco de niño –ni siquiera de adolescente- y sí de adulto pues cuenta con veintidós primaveras. Hace ocho años este vecino de un pequeño y remoto pueblo de Malawi creó un artefacto que aprovechaba el viento para proporcionar energía a sus vecinos. Para construirlo se sirvió de todo tipo de materiales que habían sido tirados a la basura, desde cañerías de PVC hasta piezas oxidadas de coches y bicicletas.

Muchas de ellas forman hora parte de su ingenio de energía eólica. Y todo comenzó porque William deseaba leer aunque ya hubiera anochecido en un país en el que la electricidad está lejos de llegar a todos los rincones. Ahora, gracias a su sorprendente talento, en su aldea disfrutan de lo que antes eran lujos inalcanzables como la luz de las bombillas, ver la televisión, bombas de agua con las que regar los campos o cargar los teléfonos móviles. Ya en la veintena, su próximo proyecto quiere combatir el otro gran problema que sufren sus compatriotas: el abastecimiento de agua potable, por ello trabaja en una máquina de perforación que les haga autosuficientes en este aspecto. Y es que este joven bien sabe que esperar ayuda de otros puede ser esperar en vano.

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La crisis del agua pone contra las cuerdas a Yemen

publicado el Henrio

Sanaa, capital de YemenLo reconozco, esta no me la sabía. Yemen, ¿capital? No sé si la hubiera acertado en mi época de estudiante pero ahora suspendería seguro el examen de geografía. Tampoco conviene memorizar este dato, no porque no sea interesante sino porque se ha planteado la posibilidad de que el país asiático cambie su capital. ¿Motivo? El agua. El responsable del Programa de Desarrollo de la ONU para los países árabes es Hosny Khordagui, contempla la opción pero cree que “a nivel político se considera inaceptable”. La ciudad en cuestión es Sana’a –castellanizado por algunos como Saná– y sus dos millones de habitantes sufren tremendas restricciones de agua corriente. Hay barrios que la disfrutan sólo una vez a la semana y, en otras zonas, simplemente no hay.

Se ha pensado en satisfacer las necesidades de la capital trasvasando el agua desde otra cuenca hasta Sana’a, pero esta medida desataría una disputa sobre los derechos de agua, paso previo a una guerra civil. Los expertos no tienen dudas: El agua es el problema número uno de Yemen por encima de las revueltas tribales y la pobreza generalizada, aunque todo está íntimamente relacionado. No lo dicen por decir, la ONU sitúa el nivel mínimo de agua en mil metros cúbicos anuales por persona pero, agárrate, Yemen marca algo menos de cien metros cúbicos. En general, los estados árabes –excepción hecha de Egipto, Irak y Líbano- están situados bajo ese límite, situación que se ve acentuada por los efectos del cambio climático. Otro líquido marca la diferencia con sus vecinos: el petróleo. Los estados del Golfo, con las alforjas llenas de petrodólares, se permiten soluciones enormemente caras como la desalación o la extracción desde grandes profundidades pero Yemen es el país más pobre del mundo árabe.

Sus habitantes van tomado conciencia de su situación. En el sur, la escasez de agua se ha traducido en protestas y violencia en la ciudad de Adén (en la última manifestación murió una persona y tres resultaron heridas). Aún así, las ciudades no son la peor opción, la sequía está obligando a muchos campesinos yemeníes a vender sus posesiones y emigrar. No siempre fue así, en la década de los setenta el agua subterránea alimentaba los regadíos, pero eso ya forma parte del pasado. Hay datos curiosos que me rompen los esquemas, como por ejemplo que una cuarta parte del agua utilizada en todo el país va destinada a las plantaciones de qat. ¿Qué es el qat? ¿Un alimento básico? ¿Un cultivo trascendental para la exportación? Pues no, se trata de una sustancia levemente narcótica muy presente en la vida social de los yemenitas. Digamos que el qat ocupa el lugar del tabaco. Jac van der Gun, director del Centro Internacional de Evaluación de Recursos de aguas subterráneas, compara la situación del país con la de la vecina Omán:

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Desencuentro entre Carlos de Inglaterra y una institución científica británica

publicado el Henrio

Carlos de Inglaterra en TrinidadVarias generaciones de periodistas y humoristas se han ganado el pan a costa de las declaraciones, decisiones y extravagancias de Carlos de Inglaterra. El sempiterno sucesor a la corona británica ha sido durante las últimas décadas (y sigue siendo) una fuente inagotable de noticias de toda índole, desde la alta política a la crónica social. Y, por supuesto, también de informaciones relacionadas con la ecología.

Al Príncipe de Gales le hemos visto en los últimos tiempos montado en automóviles que usan aceite vegetal reciclado, protagonizar un anuncio del Rainforest Project junto a famosos, pregonar las virtudes medioambientales del Airbus, refundar Poundbury, la ciudad ecológica situada en Cornualles, o crear una marca de productos orgánicos. Me refiero a Duchy Originals, que ha lanzado al mercado mermeladas, condimentos, embutidos, galletas, cosméticos o cerveza. Todos estos artículos se producen en una granja orgánica bautizada como Home Farm. Ese es el origen del conflicto de intereses que afecta al heredero.

Y es que de nuevo es actualidad debido a su discrepancia con un estudio (que se ha anunciado como definitivo) acerca de los supuestos beneficios para la salud de los alimentos ecológicos. Lo curioso es que éste ha sido promovido por el propio Gobierno Británico. La conclusión del estudio es clara: Los alimentos ecológicos, más caros que el resto, no son mejores que la producción procedente de las explotaciones intensivas de granjas y plantaciones.

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Érase una huerta móvil en pleno Nueva York

publicado el Henrio

Fotograma del documental Truck Farm
Si el multitudinario grupo Los Inhumanos cantaban a voz en grito aquello de Qué difícil es hacer al amor en un Simca 1000 el reto que se han propuesto los cineastas Curt Ellis e Ian Cheney no es menor. Hace unos meses se plantearon montar una huerta en la parte trasera de una ranchera y en eso andan enfrascados. Así que con este peculiar fin se han visto obligados a convertirse en una combinación de McGyver y discípulos del programa Bricomanía (Decorgarden sería más correcto) para transformar un Dodge del 86 en una próspera plantación.

Como escenario para su experiencia eligieron Brooklyn, un distrito de Nueva York donde el espacio para tener un pequeño jardín es muy limitado. Y, claro, como directores de cine que son, filmaron todo el proceso. Incluso usaron una cámara instalada en el techo que funcionaba con energía solar y que grabó el crecimiento de las plantas paso a paso. El estreno del documental resultante será el próximo invierno, mientras puedes ir abriendo boca con prometedores avances.

¿Cómo? ¿Qué te atreves a hincar el diente a las lechugas, brócoli y resto de vegetales que crecen en su huerto experimental? Pues es posible. Posible pero no gratis, claro. Por 20 dólares USA tendrás un DVD con el documental que están rodando, una invitación al pic-nic de fin de rodaje y una cantidad proporcional de la producción de vegetales. Intuyo que la oferta sólo interesará a los neoyorquinos.

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Monocultivos de caucho en el sureste asiático amenazan biodiversidad

publicado el Valjean

Extracciòn de caucho en MalaisiaEn los últimos 20 años, más de 1,2 millones de acres de tierra en China, Tailandia, Vietnam, Laos, Camboya y Myanmar se han limpiado y replantado con árboles de caucho. En 2050, este número se espera que se duplique, aunque algunos indican que posiblemente se triplique. Las plantaciones de caucho de forma industrial y como monocultivo en el sureste asiático amenazan la biodiversidad y ponen en jaque el medio ambiente e incluso el desarrollo económico de la región a largo plazo.

Bajo consejo internacional, en países como Camboya, Laos y Tailandia la agricultura variada, no centrada en el monocultivo, ha sido penalizada en la práctica a través de leyes, convirtiéndola en una actividad no rentables. Se añade a esto el hecho de que las plantaciones de caucho cuentan a efectos legales y de cómputo como reforestación. Por otra parte, la creciente demanda de neumáticos en China, que ya superó la de Estados Unidos en 2002, llevará a que el país asiático consuma el 30% de la oferta mundial en 2020.

Las perspectivas son sombrías en cuanto a la grave reducción de la diversidad biológica que las plantaciones de caucho implican. La semana pasada, un artículo aparecido en Science esbozaba los peligros de este tipo de mentalidad única agroindustrial. Según los autores del estudio, la libre expansión de caucho en las montañas continentales del sudeste de Asia podría tener devastadores efectos sobre el medio ambiente, principalmente en la reducción de la diversidad biológica.

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Consecuencias negativas del biodiésel de aceite de palma: orangutanes en peligro

publicado el Ignacio

Orangutan La mayoría del aceite de palma que se utiliza como materia prima para producir biodiésel en Europa no es ecológico. Proviene de grandes plantaciones tropicales. Pero las prácticas de cultivo no son precisamente sostenibles, la deforestación para añadir más tierras y la sustitución de selva por grandes extensiones de monocultivo están haciendo estragos en los ecosistemas. Sirvan como ejemplo los orangutanes de Indonesia.

“Orangután” significa “hombre del bosque”. De los 50.000 o 60.000 orangutanes salvajes que quedan en el mundo, el 90% de ellos están en Indonesia, el mayor productor mundial de la lucrativa industria del aceite de palma. Bajo la presión de la demanda de “combustibles limpios” y la industria maderera, cada minuto se pierde en el país una superficie equivalente a 300 campos de fútbol. Perdiendo los bosques que los sustentan, la población de orangutanes está disminuyendo y está en peligro de extinción.

Birute Mary Galdikas, al igual que Jane Goodall (de quien hemos hablado) y Dian Fossey (Gorilas en la Niebla), fue discípula del antropólogo Louis Leakey y se dedica al estudio y la protección de los grandes simios. En colaboración con la Orangutan Foundation Internacional, Birute trabaja con los orangutanes del parque nacional de Tanjung Puting, en la Isla de Borneo. Sigue leyendo para ver cuál es la situación allí, acciones que se están tomando y un vídeo de una campaña de sensibilización al respecto.

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Peces con dos cabezas en Australia

publicado el Ignacio

Pez de dos cabezas de trapoLa contaminación por pesticidas es la causa más probable de la aparición de dos cabezas en miles larvas de lubina criadas en una piscifactoría australiana situada en el río Noosa del estado australiano de Queensland.

Las larvas murieron 48 horas después de ser detectada la mutación masiva. Los estudios realizados descartan la posibilidad de que virus o bacterias fueran la causa del fenómeno. La explotación piscícola afectada está rodeada por una plantación de nueces de macadamia donde recientemente han empezado a utilizar sistemas de control químico de plagas, aplicando insecticidas pulverizados en partículas muy finas. Todo apunta a que los compuestos organofosforados en los pesticidas, que están prohibidos en algunos países, pueden ser los responsables de esta mutación fatal. Estos simpáticos compuestos se empezaron a aplicar durante la Primera Guerra Mundial, por sus maravillosas propiedades neurotóxicas. Existen serias sospechas de que detrás del síndrome del aceite tóxico de colza, en España, se esconde en realidad un caso de intoxicación masiva por este compuesto en los pesticidas.

La investigación sigue su curso, aunque las autoridades ya han asegurado que en la plantación sospechosa se ha hecho uso de los pesticidas siguiendo las especificaciones del fabricante. Claro, supongo que en las contraindicaciones no diría nada de “no esparcir si hay crías de pescado en las proximidades”, no hay mala fe. Así que si alguien cuál es la diferencia entre un producto biológico y otro “normal” - si por producto “normal” entendemos aquel producido en un ambiente saturado de pesticidas y química de síntesis - la respuesta correcta es “El número de cabezas”.

Vía | www.straitstimes.com
Fotografía | libbyrosof