
En un post anterior les avanzábamos el lanzamiento del Nissan Leaf, el último vehículo utilitario eléctrico de la marca japonesa. Como una cosa es la teoría, y otra es la práctica, y dado que no todos hemos tenido la suerte de estar en Los Angeles en su presentación, les pasamos en esta entrada un vídeo grabado por Jim Motovalli, de The Daily Green, en el asiento trasero del auto durante un testeo.
Cuenta el corresponsal que la prueba del Nissan Leaf tuvo lugar la semana pasada en el estadio Dodger de la capital californiana en medio de una multitud de periodistas y con la presencia de alguna que otra estrella de Hollywood. Ésa fue la primera parada de un tour que recorrerá 22 ciudades estadounidenses y que concluirá el 14 de febrero en Nueva York.
El Nissan Leaf estará disponible en el mercado el año que viene. Se trata de un coche cuya autonomía, gracias a sus baterías de iones de litio, es de 160 kilómetros. Cuena Jim que el Leaf cuenta con una potente aceleración alcanzar, casi, los 100 km/h por hora. ¿Quieren verlo? Sigan tras el salto para ver el vídeo.
Continúa la lectura: Vídeo del coche eléctrico Nissan Leaf en acción

A más de un piloto que corrió el domingo en el circuito de Valencia le hubiera gustado sentarse al volante de este coche. Al menos, si no hubiera subido al podio, por lo menos se habría hecho notar. Precisamente fue en la ciudad del Turia, aprovechando el interés que despierta la celebración del Gran Premio de Fórmula Uno, donde se presentó este vehículo cuya carrocería está fabricada a partir de materias primas como zanahoria, soja o patata. Ya la temporada pasada la escudería Honda –ahora Brawn GP- puso en marcha una campaña que suponía un intento por hacer la competición más respetuosa con el medio ambiente, si es que eso es posible (gasto de material y combustible, contaminación acústica,…)
Si prospera esta iniciativa de la Universidad de Warwick (Gran Bretaña) el uso de la fibra de carbono en la fabricación de automóviles de competición podría tener una alternativa seria. El proyecto World First Racing ha sumado los esfuerzos de la citada universidad con los de Yazaki, la legendaria escudería Lola, BASF, Scout Racing o el Instituto Tecnológico del Plástico (Aimplas), con sede en la población valenciana de Paterna. Sus responsables aseguran que “con esta iniciativa se pretende reducir la dependencia del petróleo para la fabricación de polímeros y se apuesta por procesos productivos más sostenibles”.
Pero, ¿soportaría este vehículo las condiciones de uso más exigente? ¿Incluso un choque escalofriante como el sufrido por Felipe Massa hace unas semanas? El británico James Meredith, el ingeniero al frente del proyecto, responde afirmativamente a la pregunta -de hecho, el coche ya ha participado en carreras de Fórmula 3- y asegura que “la industria del motor ha de ser ahora más sostenible desde el punto de vista medioambiental, utilizar materiales reciclables y evitar cualquier pérdida en el rendimiento”. Aunque la inversión económica es mucha, siempre nos han vendido que la Fórmula Uno permite desarrollar y rodar avances que, con el tiempo, terminan incorporándose a los turismos, veremos si este es el caso.
Continúa la lectura: World First Racing: Un Fórmula 1 fabricado con verduras

Google Earth es una excelente herramienta para presentar información a la opinión pública sobre amenazas medioambientales. Podemos conseguir que la gente vea los efectos e impactos que determinados proyectos o actuaciones tendrán sobre su entorno. Mediante una representación gráfica realista, tendremos acceso a una información apropiada para formar decisiones. Con el fin de enseñar cómo utilizar Google Earth a los activistas ciudadanos y darles los medios para hacerlo se ha creado Google Earth Outreach, una colaboración entre Google y diferentes ONGs. Una imagen vale más que mil palabras, y ya hemos visto otros ejemplos de cómo poniendo la información de manera interactiva en un mapa se puede conseguir un mensaje mucho más claro.
Yo estoy muy pato en todo esto, pero Google Earth es una herramienta muy potente. Permite enlazar información a representaciones cartográficas 3D basadas en imágenes de satélite: puedes resaltar gráficamente localizaciones con colores e iconos, puedes acceder multitud de datos que otros usuarios han creado como capas, o puedes crear ventanas despleglables que presentan información, entre muchas otras posibilidades. Si a eso le añadimos que podemos usar GPS para capturar la información de campo y que podemos crear presentaciones dinámicas donde el espectador puede ser guiado con asombrosos zooms y perspectivas…bueno, tenemos la plataforma ideal para comunicar datos referidos al territorio.
Analfabeto electrónico como soy, no voy a seros de gran ayuda, pero en internet podéis encontrar muchos recursos sobre cómo usar este programa, además en Google Earth Outreach hay tutorials muy útiles. Clickad en continuar para ver un vídeo de demostración de cómo podemos usar Google Earth para informar sobre amenzas al territorio, las personas o el medio (que incluye los anteriores) y ver algunos ejemplos de dónde se está usando.
Continúa la lectura: Usar Google Earth en la defensa del medioambiente
Una ecología práctica al alcance de cualquiera, una ecología de las pequeñas cosas, de los detalles, del día a día…
Me presento, soy Berta, editora de Ecologiablog.com, y todo eso es lo que espero compartir con vosotros de ahora en adelante.
Reducir, reutilizar y reciclar –en este orden- y las maneras de hacerlo de un modo sencillo pero eficaz, van a ser las premisas fundamentales de mis escritos así como destacar las marcas, empresas y/o instituciones que mejoran (o empeoran) nuestro entorno. ¿Qué productos son más respetuosos con el medioambiente? ¿Qué otros usos podemos dar a lo que ya no utilizamos?¿Qué podemos aprender de nuestras abuelas o de nuestros hijos que nos ayude a vivir de un modo más sostenible?
¿Me ayudáis? Seguro que, entre todos, se nos ocurren un montón de pequeños gestos para dar un respiro al planeta.
Fotografía | Manel
Hola. Este es mi primer post y me gustaría utilizarlo para presentarme un poco a mí y a mis neuras. En primer lugar, soy licenciado en filosofía y, la verdad, no lo puedo disimular. Ya lo veréis. Siendo estudiante universitario acostumbraba a elegir cuantas asignaturas científicas mi plan de estudios me permitía, que no eran muchas. Desde siempre he odiado y combatido todas esas comparativas y rivalidades infantiles entre letras y ciencias.
La ecología. Para mí la ecología no es ni una moda, ni una corriente política, ni una línea de productos, ni una carrera en la Universidad. Para mí, el mundo será ecológico o no será. Vamos, que la ecología tiene que salvarlo.
Al mismo tiempo, creo firmemente que la palabra ecología debería desaparecer. ¿Por qué? Porque es una coletilla, es un adjetivo que le ponemos a las cosas como coche ecológico, producto ecológico, casa ecológica, etc. E igual que se pone ese adjetivo, se puede quitar, o poner otro.