
Hacer turismo es sinónimo de contaminar: hacerlo más o hacerlo menos, pero contaminar, al fin y al cabo. Un turismo totalmente verde no existe, aunque siempre queda la opción de soñarlo o contentarnos con dar un voltio por los alrededores de nuestra ciudad… Entonces, la pregunta sería: ¿Qué podemos hacer para que nuestras vacaciones sean algo más verdes?
Según un nuevo informe del Laboratorio del Futuro del Reino Unido, que se presentará mañana, poco hemos de hacer, pues el sector turístico va a ir aumentando la oferta de turismo verde para satisfacer la creciente demanda.
Partiendo de que desconectar de la rutina suele significar poner kilómetros de por medio, habrá alternativas de lo más curiosas para minimizar el impacto medioambiental: teledirigibles gigantes, islas artificiales movibles, que no polucionan y producen sus propios alimentos y energía, así como y habitaciones de hotel que se convertirán en paradigmas de la eficiencia energética (uso eficiente del aire acondicionado y calefacción, iluminación de bajo consumo con energía solar o eólica, dispositivo en la ducha que alerta del uso de demasiada agua o reciclaje del agua del lavabo y ducha para tirar de la cadena).
Por aquello de que un grano no hace granero, pero ayuda, las Naciones Unidas animan a todo el mundo sin excepción a sustituir las viejas bombillas por las de bajo consumo.
Lo ha hecho por boca de Achim Steiner, director del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), en el marco de negociaciones sobre el clima de la ONU, que tienen lugar estos días en Cancún, México, concretamente del 29 de noviembre al próximo día 10 de diciembre.
La recomendación viene acompañada de unas cifras que son razones más que sobradas para secundar la propuesta sin pestañear siquiera: el cambio ahorraría miles de millones de dólares, y por supuesto ayudaría a combatir el cambio climático, según un informe presentado por el PNUMA.
Continúa la lectura: La ONU pide una iluminación eficiente para reducir emisiones
La necesitamos, pero en su justa medida. Excederse en el consumo de sal puede traer graves consecuencias para nuestra salud, como la hipertensión o la apoplejía, pero no siempre es fácil reducir su consumo. Precisamente por ello, en EcologíaBlog te sugerimos tres maneras sencillas de consumir menos sal.
Hay quien, cuando cocina, parece tener un tic en los dedos índice y anular de una de sus manos. En realidad, no es ninguna convulsión involuntaria, sino la irreprimible costumbre de echarle sal a casi todo. ¿Que exagero? No, todos sabemos que la mayoría de nosotros ingerimos más sodio del que precisamos, y no sólo por sazonar nuestros platos, también por los alimentos procesados y las comidas en restaurantes.
No deberíamos sobrepasar la cucharadita diaria (2.400 miligramos de sal) recomendada al día por persona, y bastante menos quienes padecen presión arterial alta, en torno a los 1.500 miligramos. ¿Cómo lograrlo? Siguiendo estos sencillos consejos para reducir la sal en nuestra dieta:
Continúa la lectura: Tres maneras sencillas de reducir la sal en la dieta

Alsacia quiere convertirse en un modelo de promoción del coche eléctrico, y a buena fe que va a lograrlo, de continuar así. Por lo pronto, han anunciado que los primeros 500 compradores de un vehículo 100% eléctrico recibirán una subvención de 5.000 eurazos.
Pero eso no es todo, porque ese medio millar que lo adquiera a partir del 1 de enero del 2011 recibirá esta bonificación como subvencion extra, multiplicando por dos el bonus ecológico aplicable a los coches ecológicos (con ayudas también de hasta 5.000 euros) adquiridos en el país. Eso sí, hay una condición: para recibir la ayuda regional han de comprometerse a no vender el vehículo en los próximos dos años.
Sin duda, éste es un gran ejemplo de implicación de los entes públicos para ayudar en la introducción de este tipo de vehículos, y de cuyo éxito también ellos se benefician, pues se reducen las emisiones de gases contaminantes.
Continúa la lectura: Alsacia subvenciona con 5.000 euros la compra de un coche eléctrico
Todo comienza y termina en nuestros genes. Un descubrimiento reciente, calificado por los involucrados como un descubrimiento que se da una vez en cada generación, así lo sugiere: el aplastante dolor de la migraña, que martiriza la vida de tantas personas en el planeta - 12-15% de la población europea, de acuerdo con la AEPAC- subyace en un gen llamado TRESK.
Los científicos canadienses y británicos que han participado en el estudio, financiado por las instituciones canadienses Medical Research Council, Genome Canada, Genome Quebec, Emerillon Therapeutics, the Wellcome Trust y el laboratorio Pfizer, creen que este gen controla la sensibilidad de los nervios del dolor en el cerebro y si falla puede llevar a mínimos el umbral del dolor, la intensidad mínima a partir de la cual un estímulo se percibe como doloroso.
La incidencia directa que este descubrimiento podría tener en la calidad de vida de quienes padecen migrañas es que este gen es susceptible de ser encendido y apagado con el uso de drogas, lo que significa que podría ser modificado para aumentar el umbral de dolor hasta el punto de eliminar la sensación de dolor por completo.

Según un análisis realizado por la Asociación Europea de Energía Eólica (European Wind Energy Association, EWEA), la Unión Europea superará el objetivo de producir el 20% de su energía de fuentes renovables para 2020. El análisis, que evalúa todas las formas de energía renovable, señala que 13 de los 27 Estados miembros de la UE pueden cumplir sus objetivos nacionales de capacidad de energía renovable, y otros ocho superarán dichos objetivos.
En enero de este año, Reuters publicó extractos de un documento oficioso de la Comisión Europea en el que se señalaba que las condiciones de la Unión Europea para avanzar hacia una reducción de 30% de sus emisiones de dióxido de carbono durante la próxima década no se habían cumplido. Poco tiempo después se hizo oficial que el bloque se establecería como meta la reducción de emisiones de dióxido de carbono en 20% por debajo de los niveles de 1990 para la próxima década, es decir, 10% menos de lo anunciado previamente.
España y Alemania lideran el camino europeo hacia una energía renovable, y el gobierno español anunció que está en camino de generar 22,7% de su energía de fuentes renovables para 2020, casi tres puntos porcentuales por encima de su objetivo de 20%. Del mismo modo, Alemania espera estar 0,7 puntos porcentuales por encima de su meta de 18%, mientras que Estonia, Grecia, Irlanda, Polonia, Eslovaquia y Suecia, han dicho que también esperan superar sus objetivos.
Continúa la lectura: EWEA: la UE sí podría cumplir su objetivo de energía renovable
La Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) ha elaborado un documento con recomendaciones sobre políticas públicas, con el objetivo de que sea tomado en cuenta en la COP15. En él hace un llamado a abordar conjuntamente la seguridad alimentaria y el cambio climático, ya que la agricultura es a la vez víctima y causante del problema: es responsable de 14% de las emisiones de gases de efecto invernadero en el mundo.
De acuerdo con el documento, los países en desarrollo tienen cerca de 70% del potencial para reducir las emisiones, a través de prácticas agrícolas que capturan carbono y lo retienen en el suelo, incluyendo aquellas utilizadas por la agricultura orgánica y de conservación. Sin embargo, ha sido excluida de los principales mecanismos de financiación que se han creado para combatir el cambio climático.
De allí que el documento de la FAO señale la importancia de que parte de la financiación que se destine a combatir el cambio climático vaya dirigida a fortalecer la seguridad alimentaria, sobre todo en los países más vulnerables. Las predicciones de la FAO apuntan a que la producción alimentaria deberá incrementarse 70% para 2050, para cubrir la demanda de la población mundial.
El Instituto de Medio Ambiente de Estocolmo, a petición de la organización Friends of the Earth Europe, ha elaborado un estudio que pone en evidencia lo fácil que sería para cada habitante de este pequeño continente llamado Europa reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que contaminantes nuestro hábitat. Por ejemplo, invirtiendo dos euros al día. “Eso está hecho, decidme dónde deposito esos dos euros”, pensaréis vosotros. Pues el asunto no es tan fácil: esos dos euros resultan de cambiar nuestra forma de vida.
Para empezar, habría que reducir 60% el consumo de carne –sabéis ya que las vacas eructan CO2- y los viajes en avión para distancias menores a mil kilómetros en 10% (para 2020, eso sí). Y las calles tendrían que verse siempre como en la foto, es decir, con pocos coches. Si todos hiciésemos todo esto (que no implica grandes sacrificios, al precio al que están la ternera y los billetes de avión), para la próxima década Europa tal vez podría reducir sus emisiones de CO2 y otros gases en 40% por debajo de los niveles de 1990.
Los países más pobres dicen que las naciones industrializadas son la causa del problema climático –han estado contaminando desde la revolución industrial- y deberían reducir sus emisiones 40% con respecto a las emisiones que se producían en 1990. Hacerlo le costaría a Europa dos trillones de euros, o cerca de 2% del producto interno bruto acumulativo. Es decir, dos euros por europeo al día.
Continúa la lectura: Reducir las emisiones de CO2 costaría a cada europeo dos euros diarios

El gobierno de China, principal emisor mundial de gases de efecto invernadero procedentes de la actividad humana, ha anunciado su compromiso de reducir la cantidad de dióxido de carbono emitido por cada unidad de PIB entre 40% y 45% para 2020, con respecto a las emisiones de 2005. El objetivo está en consonancia con lo que los expertos calculaban.
Recientemente, el gobierno de Estados Unidos también anunció su objetivo de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero: 17% por debajo de los niveles de 2005 para el año 2020 (3% por debajo menos que el año 1990 de referencia utilizadas en los tratados de Naciones Unidas).
La diferencia entre ambas propuestas tiene parte de trasfondo político: el equipo chino encargado de preparar la posición de su país en la COP15 no tiene que exponer sus objetivos ante un Congreso que le es en parte hostil, que es el caso del equipo estadounidense. El Partido Comunista ya ha acordado su plan de acción.
Continúa la lectura: China se compromete a reducir sus emisiones de CO2 40% para 2020

A menos de un mes de la cumbre de Naciones Unidas sobre el clima en Copenhague, India, uno de los mayores emisores de gases de efecto invernadero del mundo, endurece sus leyes de calidad del aire. Básicamente, los Revised National Ambient Air Quality Standards aprobados ayer establecen un único estándar de polución común para las zonas residenciales y para las industriales (estas últimas, más permisivas hasta la fecha).
Una cosa que me ha sorprendido de la noticia es que, supuestamente, estos nuevos estándares conllevaran el uso de “combustible limpio” para reducir las emisiones. Imagino que se referirán a que el combustible que se usará de ahora en adelante será más refinado y menos contaminante, ya que las palabras combustible, y limpio, son en sí una contradicción.
La presentación de los Revised National Ambient Air Quality Standards la hizo Jairam Ramesh , Ministro de Medio Ambiente y Bosques. Éstas fueron sus palabras para explicar la importancia de eliminar la distinción entre zonas residenciales e industriales:
Continúa la lectura: India adopta estándares únicos de contaminación del aire para reducir emisiones
Utilizar cosméticos verdes o productos orgánicos para el aseo personal es todo un gesto medioambiental, del que también se beneficia tu bolsillo y tu salud. Pero de poco vale este activismo si en el momento del aseo carecemos de una actitud respetuosa con el planeta.
Peinarse, lavarse y arreglarse sin perder la compostura ecológica es tarea fácil, siempre y cuando se sigan unas pautas básicas. Porque, en este caso, cuidar el entorno no acaba en seguir las tres erres (reducir, reciclar y reutilizar), sino que también se necesita una actitud bio para preservar el planeta.
Una primera sugerencia, muy repetida, precisamente por su importancia: prefiere la ducha al baño, dejando éste para momentos de estrés, cansancio o frío intenso. Así ahorrarás agua ya en tu primer gesto de aseo personal. Una vez fuera de la ducha, cuando vayas a ponerte tus cosméticos faciales, utiliza una pequeña espátula, bien limpia, para dosificar el producto. Además de evitar bacterias, ahorrarás producto. O, como alternativa, adquiere tus cosméticos en botellitas o tubos antes que en tarros.
Ahorrar agua en el baño, probablemente el sitio del hogar en el que más la desperdiciamos. Empecemos con lo más básico, lo más cercano al sentido común: no abrir el grifo al lavarse los dientes, sino usar un vaso de agua. Así se puede ahorrar hasta un galón de agua por minuto.
Los inodoros son responsables de cerca de 30% de toda el agua utilizada en el hogar estadounidense promedio, y quizá podamos extrapolar esta cifra a España. Los inodoros convencionales pueden utilizar entre 3,5 a 7 galones de agua en una tirada de la cadena, mientras que los eficientes sólo 1,3 galones.
Si no se puede costear este gasto, hay soluciones en cualquier ferretería. Por ejemplo, colocar una represa de inodoro o incluso una botella de refresco llena de agua en la cisterna para reducir la cantidad de agua en cada descarga. Las fugas de agua silenciosas pueden implicar una pérdida de hasta 200 galones por día. Para identificarlas, basta con poner un poco de colorante de alimentos en el tanque y esperar 15 minutos. Si el color se ve en la taza del inodoro, hay una fuga.