
Cualquier aparato electrónico desechado, desde teléfonos móviles hasta refrigeradores, se añade a una pila altamente contaminante y tóxica que crece 40 millones de toneladas métricas cada año. Dentro de diez años, esa pila crecerá 500% en India, en comparación con su tamaño en 2007. Esos son los pocos alentadores datos que revela un estudio de Naciones Unidas que ha sido publicado hoy. La exportación ilegal de estos desechos es un gran problema medioambiental para los países en desarrollo.
El informe ha sido realizado por EMPA, el instituto de investigación de ciencias y tecnologías de los materiales del Instituto Federal Suizo de Tecnología, en cinjunto con el grupo Umicore y la Universidad de Naciones Unidas. Otro dato que contiene es que, si bien la pila crecerá en India -en China y el sur de África el crecimiento de desechos electrónicos será de 400%- es Estados Unidos en donde se producen la mayoría de esos desechos, alrededor de tres millones de toneladas métricas al año.
En el vídeo de CNN que podéis ver a continuación, se explica la terrible dinámica de los desechos electrónicos en India. Se trata de un reportaje elaborado hace un par de días así que, si las predicciones de Naciones Unidas se cumplen, es difícil imaginar cómo sobrevivirán ciudades como Mumbay. Ni las vacas, animales sagrados para el hinduismo, se salvan de inhalar los gases tóxicos que desprenden los componentes electrónicos al ser quemados. ¡Estadounidenses, encargaos de reciclar vuestros propios móviles viejos!
Continúa la lectura: Los desechos electrónicos crecerán en India 500% para 2020 (Vídeo)

Iniciar el año con buen pie también tiene que ver con la alimentación. Después de turroncitos y comilonas navideñas, quizás éste sea el momento para comenzar a comer de modo más saludable. Ésta puede ser una buena idea: ¿Qué tal una dieta con menos toxinas?
La desintoxicación, como práctica, ha existido desde tiempos inmemoriales en muchas culturas del mundo. En nuestro día a día, significa dejar de beber alcohol durante un tiempo, decir no a la carne, a los productos lácteos, al tabaco, al azúcar, a la cafeína o, por ejemplo, tomar más frutas y verduras o ayudarnos con suplementos dietéticos de distinto pelaje.
Pero, ¿qué dice la ciencia de todo esto? Fundamentalmente, dice dos cosas: una, que es incapaz de probar muchos de los productos que se venden como desintoxicantes. Y, dos, que la mayoría de las dietas y los suplementos dietéticos para este propósito son una pérdida de tiempo y dinero, mejor es confiar en nuestro hígado para mantenernos libres de toxinas.
Continúa la lectura: Consejos para una alimentación sin toxinas

Hace algunos años una chica me dijo en una tienda que el color amarillento de mis uñas se debía al formaldehído. Jamás he olvidado aquel comentario, y hoy en día, con mis uñas libres del fatal químico, sé que hay otras dos sustancias que no debe tener un esmalte que presuma de ser beneficioso más que para dar color: tolueno y ftalato de dibutilo, químicos usados para dar un acabado suave y más flexibilidad y brillo respectivamente.
En una fuente curiosisima –un documento del Senado de Nueva York - se clasifica a las tres sustancias –formaldehído, tolueno y ftalato de dibutilo- como especialmente dañinas. Se señala que la inhalación del ftalato de dibutilo puede irritar la nariz y la garganta, y puede afectar el sistema nervioso; que el tolueno aparece en varias listas de sustancias químicas conocidas como causantes de cáncer y que la exposición al mismo puede provocar daños en el cerebro, el hígado, la médula ósea y los riñones.
El formaldehído ha sido clasificado como un probable carcinógeno humano por la Agencia de Protección Medioambiental (EPA) de Estados Unidos. El mismo documento, de mayo de 2009, señala que la Unión Europea ha prohibido la inclusión de estas sustancias en los esmaltes de uñas y solicita una ley similar para el estado de Nueva York.
Continúa la lectura: Lo que no debe tener un esmalte de uñas

En los lápices de labios hay que estar atentas al tono y al plomo. En las fragancias hay que fijarse en los trazos frutales y en las neurotoxinas. En los esmaltes de uñas hay que buscar secado rápido y ausencia de formaldehído. Sin caer en la paranoia, y teniendo siempre en mente que nuestro cuerpo está cubierto de poros que absorben y filtran al organismo todo lo que toca, he hecho una pequeña investigación acerca de las sustancias nocivas que contienen los lápices de labios. Quizá algunos estuches de maquillaje se queden vacíos hoy.
De no ser porque es mejor estar informado, pasaría de leer la información que publica la Campaña por Cosméticos Seguros (Campaign for Safe Cosmetics), pues termina uno no queriendo entrar a una perfumería en su vida. Resulta que en 2007 esta gente contrató a un laboratorio independiente para que probara 33 de las marcas más populares de lápices labiales en busca de plomo. El 61% de dichos lápices dieron positivo por plomo, incluyendo aquellos de marcas tan conocidas como L’Oreal, Cover Girl e incluso Dior Addict.
En un artículo sobre el tema publicado en The New York Times se matiza la gravedad de esta información: es cierto que hay organizaciones y médicos que insisten en que, con el tiempo, quienes usan lápiz de labios que contiene plomo corren el riesgo de absorber altos niveles de una neurotoxina que puede causar alteración de la conducta y problemas de aprendizaje, pero también hay quienes sostienen -incluyendo a la Food and Drug Administration de Estados Unidos- que los trazos de plomo que puedan contener estos productos no pueden causar daño.
Continúa la lectura: El problema del plomo en los lápices de labios

Preocupantes noticias para las madres leo en la columna Ask an organic mom: el Environmental Working Group ha realizado pruebas a la sangre del cordón umbilical -la sangre que queda en la placenta y el cordón umbilical después del nacimiento- de diez recién nacidos, en busca de sustancias como el Bisfenol A, un sospechoso habitual, y el perclorato, un componente de combustible de cohetes. Resultados: el Bisfenol A se encontró en nueve de cada diez muestras.
También se detectaron rastros de Tetrabromobisfenol A, un producto químico tóxico que impregna las placas de circuitos informáticos; fragancias sintéticas como Galaxolide y Tonalido; y cosméticos y detergentes comunes, al igual que ácido perfluoro-butano. En total, 232 productos químicos se detectaron en la sangre del cordón umbilical de estos diez bebés.
Según Anila Jacob, coautora de la investigación, ésta evidencia que cada uno de estos bebés está expuesto a por lo menos cien -si no 200- productos químicos cada uno. ¿Qué pueden hacer los padres? Pues bien, hay ciertas medidas al alcance de sus manos pero, desgraciadamente, gran parte del trabajo reside en la responsabilidad de las autoridades de seguridad alimentaria, quienes tienen jurisdicción sobre los productos que se venden al consumidor y sus componentes.
Continúa la lectura: Un estudio encuentra hasta 232 químicos tóxicos en la sangre de recién nacidos
A mediados de septiembre, os informamos sobre un caso en el que, por una vez, la justicia había estado de parte de las víctimas de los desmanes medioambientales de una transnacional. Trafigura, una de las compañías de comercio de materias primas más grande del mundo, había aceptado indemnizar a las víctimas de los residuos tóxicos que esta compañía ha desechado alrededor de la antigua capital de Costa de Marfil, Abidjan. Triunfo fugaz: ahora es la corrupción arraigada en ese país la que pone en riesgo que ese dinero llegue a sus dueños.
A cada persona se le pagaría una indemnización de poco más de mil euros. En total, las compensaciones suman más de 30 millones de euros, una cantidad que, de acuerdo con los abogados de las víctimas, puede terminar en manos de quién sabe quién gracias a la corrupción del régimen que gobierna el país africano.
Trafigura depositó el dinero en un banco de Abidjan, listo para ser entregado a cada una de las 30 mil victimas. Pero la suma ha sido congelada de forma súbita por el fiscal local, según denuncia Martyn Day, representante del grupo de abogados que ganó la demanda a favor de las víctimas.

Con el progresivo deshielo de los glaciares de los Alpes debido al calentamiento global, están liberándose sustancias tóxicas altamente contaminantes y peligrosas que permanecieron por décadas atrapadas en el hielo. Es la conclusión a la que han llegado investigadores de tres institutos científicos suizos, en un trabajo publicado en el periódico Environmental Science and Technology.
Según el estudio, estas sustancias, depositadas por corrientes atmosféricas a altas alturas, podrían tener un grave impacto ambiental en zonas montañosas prácticamente vírgenes. ¿De qué sustancias estamos hablando? De dioxinas como los POP o COP (Persistant Organic Pollutants o, en catellano, Compuestos Orgánicos Persistentes) y pesticidas como el DDT, procedentes de la industria y la agricultura, cuyo uso está prohibido desde hace años. Así lo explicó Christian Bogdal, del Laboratorio Suizo Federal para Testeo e Investigación de Materiales:
Podemos confirmar gracias a la ayuda de estas capas de hielo que, en los años 60 y 70, los POP (Persistant Organic Pollutants) fueron producidos en grandes cantidades y fueron también depositados en estos lagos alpinos. (Traducción libre)
Continúa la lectura: Deshielo en glaciares alpinos libera tóxicos atrapados en el hielo

Trafigura, una de las compañías de comercio de materias primas más grande del mundo, ha dicho que ha alcanzado un acuerdo con 31 mil personas en Costa de Marfil, las cuales declararon haber enfermado a causa de los residuos tóxicos que esta compañía ha desechado alrededor de la antigua capital y ciudad más grande del país, Abidjan. A cada persona se le pagará una indemnización de poco más de mil euros.
Trafigura ha subrayado, no obstante, que no admite ningún mal procedimiento en relación con este incidente, que se produjo en 2006, en el que residuos líquidos de un buque de carga que había fletado fueron vertidos en Abidjan. De hecho, la compañía sostiene que la firma que representa a los demandantes ha aceptado el hecho de que los expertos fueron incapaces de identificar un vínculo entre los residuos desechados y los daños físicos sufridos por la gente.
Un reporte de Naciones Unidas, no obstante, señala que sí que hay un fuerte vínculo entre los residuos vertidos y la muerte de al menos 15 personas, así como las enfermedades sufridas por miles más. Trafigura calificó este reporte como lleno de fallas, pero en 2007 ya había aceptado un acuerdo por 134 millones de dólares con el gobierno de Costa de Marfil.

Si no estamos alerta, podemos terminar rodeados por el enemigo en nuestro propio hogar. Los químicos peligrosos para la salud están por todas partes y afectan principalmente a las personas con alergias o enfermedades respiratorias. Entre los productos que dicen eliminar los malos olores del aire, los productos de limpieza y hasta los detergentes para la ropa, diariamente estamos expuestos a muchas sustancias perjudiciales para la salud. El Natural Resources Defense Council, grupo medioambiental estadounidense, menciona algunos. Atención: el humo del cigarrillo encabeza la lista.
El plomo, cuyo uso en la pintura fue prohibido en 1978, actualmente está presente en la sangre de casi medio millón de niños en Estados Unidos debido a la pintura vieja en las paredes de guarderías y casas. Estas pinturas pueden emitir partículas de plomo. Su presencia en elevados niveles en la sangre puede incrementar el riesgo de dificultades en el aprendizaje, anemia y, en los casos más serios, daños cerebrales. La solución más fácil es eliminar, con todas las medidas de protección del caso, la pintura vieja y pintar nuevamente con una pintura que, preferiblemente, esté certificada como libre de plomo.
También tenemos el formaldehído, que a muchos os sonará de los esmaltes para las uñas. También está presente en fertilizantes, colas, madera contrachapada, tableros de fibras, de partículas y ciertos tipos de aislamiento. Ha sido clasificado como un probable cancerígeno por la EPA. Sus vapores pueden irritar los ojos, las vías respiratorias y la piel, y puede causar ataques de asma. Si se ha de usar tableros de fibra, es mejor usar los laminados o recubiertos de pintura.

Vale que las celebridades luchen por ocultar su edad pero, ¿los pulpos? No, no es una cuestión de ego. Por lo pronto, ya es noticia que exista un encuentro de investigadores de los cefalópodos (Cepaholopod International Advisory Council) y que se celebre por primera vez en España. Hasta el próximo viernes la Universidad de Vigo acoge este simposio dedicado, en esta edición, al impacto del cambio climático sobre las poblaciones de cefalópodos, su cría en cautividad o la explotación sostenible de estas especies, más de setecientas sumando pulpos, calamares o sepias.
Pero el protagonismo de la primera jornada fue para el equipo del CSIC que ha logrado calcular la edad del Octopus vulgaris, un hallazgo que permitirá mejorar su gestión pesquera. La investigación tiene valor científico pero también económico pues el pulpo común es el más importante a nivel comercial. Seguro que, si no eres vegetariano, te resulta familiar acompañado de patata cocida y sazonado con pimentón. Lo han logrado mediante el análisis del estilete (una de las conchas internas que sirve como partida de nacimiento), recoveco donde se acumula, “un anillo de materia orgánica por día, lo que permite calcular la edad del animal. Sería algo similar a los anillos de los árboles, aunque en ese caso la periodicidad sea anual”. Son palabras de Ángel Guerra, uno de los responsables del proyecto. Nada como un experto con dotes didácticas para entender la ciencia.
El hallazgo no sólo permite determinar la edad de cada ejemplar (y conocer así su ritmo de crecimiento y reproducción) sino también “elaborar una lista de cefalópodos en peligro de extinción, ya sea amenazados por la sobrepesca o por la destrucción de sus hábitats”. Guerra estima que puede haber una decena de especies de cefalópodos amenazadas en los océanos de todo el mundo. Entre los amenazados en las costas españolas está el Pulpo Manchado (Octopus macropus), reconocible por poseer manchas blancas por el cuerpo y a la que los marineros acusan de ser gafe pues, aseguran, atrae el mal tiempo.
Pulpo común (octopus vulgaris)




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Playa de Saint-Michel-en-Greve, en la Bretaña francesa. Un jinete y su caballo toman una bocanada de aire y pierden la conciencia. El jinete sobrevive, pero su caballo no. La culpa -vaya asunto desagradable- la tienen las algas podridas que se acumulan en la playa y que, durante el proceso de descomposición, despiden gases tóxicos. Y este problema se puede producir en hasta setenta playas del Norte de Francia.
El Instituto Francés para la Investigación y Explotación del Mar advierte a los bañistas que eviten las playas de esta zona del país, pues las algas pueden despedir gases de sulfuro de hidrógeno. Este fenómeno es el resultado de un problema con la agricultura, pues los nitratos que se utilizan en ésta han ido a parar al mar y lo han contaminado.
Sobre las pilas de algas podridas que se acumulan en la orilla se forma una costra que, al romperse, deja salir los gases. Los animales pequeños, como los perros, pueden correr serio peligro de muerte si se ven expuestos a estos gases. Aunque, digo yo, si pudieron matar a un caballo seguro que también pueden matar a un ser humano.
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La exposición de una mujer a la contaminación durante el embarazo tiene un efecto negativo en el cociente intelectual del hijo que está gestando. Así de categórico se muestra un estudio promovido por el Instituto Nacional de la Salud de Estados Unidos. Lo cierto es que lo que hubiera sido una noticia realmente sonada es que la contaminación fuera positiva en algún aspecto para el ser humano.
El estudio en cuestión se realizó en una de las grandes metrópolis del planeta: Nueva York. Durante cinco años se hizo un seguimiento exhaustivo a 249 niños y niñas (ignoro porque ese número tan poco redondo) que nacieron y crecieron en los barrios de Harlem y el Bronx, ambos densamente poblados y de fama mundial por motivos bien distintos. Ahora a ambos distritos neoyorquinos no sólo les unen seis puentes sino también este estudio, que concluye que la exposición continuada a los contaminantes ambientales conocidos como Hidrocarburos aromáticos policíclicos (conocidos como PAHs en inglés) tuvo un efecto adverso sobre cociente de inteligencia (IQ) de los niños.
Los citados Hidrocarburos aromáticos policíclicos, por nombre que no quede, son tóxicos que se derivan de la quema de carbón, diesel o gas. Es decir, su presencia es masiva en las ciudades, al menos tal y como están planteadas en la actualidad. Los menores expuestos a elevados niveles de PAHs tienen un cociente de inteligencia (IQ) más de cuatro puntos inferior (entre 4,3 y 4,6 puntos) a la de otras muestras de población infantil de similar edad y características pero que han crecido en un entorno con menor exposición a estos contaminantes. La primera consecuencia negativa para los niños de la Gran Manzana protagonistas de este estudio ha llegado en la evaluación de su rendimiento escolar. Sin duda esta se puede convertir en una excusa muy socorrida para los estudiantes que cosechen malas notas ante sus padres. Excusa socorrida e indiscutible, pues está apoyada en un informe de carácter científico.
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