
Según informa Greenpeace España, representantes de Amigos de la Tierra, CECU, COAG, Ecologistas en Acción, Entrepueblos, Greenpeace, Plataforma Rural, Red de Semillas y Veterinarios sin Fronteras, se han reunido hoy con el Defensor del Pueblo, Enrique Múgica Herzog, para hacer patente su malestar con respecto a la actitud del gobierno español en lo referente a los transgénicos, u organismos genéticamente modificados (OMG).
Lo han hecho a través de un documento titulado Exposición acerca del desamparo ante la ley de la alimentación y agricultura libre de organismos modificados genéticamente. Entre las demandas presentadas están el que se realice un dictamen sobre la situación, que califican de desamparo legal, de la agricultura y la alimentación 100% libre de OMG y, de ser necesario, que se proponga una modificación legislativa que corrija esta situación.
Y es que, de acuerdo con las organizaciones firmantes del documento, el Gobierno sigue tolerando el cultivo a gran escala de OMG en territorio español, aún cuando los gobiernos de otros países europeos, entre los que citan a Francia, Austria, Alemania, Hungría, Luxemburgo, Polonia, Irlanda, Grecia e Italia, mantienen moratorias y prohibiciones a estos cultivos.

Usted pregunte en una escuela de periodismo de la vieja usanza cuál es el epítome de la imparcialidad y el ejemplo magno de la televisión pública, y le dirán que la BBC. Hace tiempo, es verdad, que la televisión pública británica ha perdido parte de ese lustro, pero de allí a sospechar que la información que transmite sobre medio ambiente y cambio climático está parcializada hay un camino largo y malintencionado. O no. Eso precisamente es lo que investigará el BBC Trust, cuerpo que se encarga de regular el comportamiento de la BBC.
El BBC Trust iniciará un examen completo para determinar si la cobertura de la cadena de televisión sobre ciencia y medio ambiente es parcial, a raíz de una serie de denuncias de que la empresa anima la teoría de que el cambio climático es un fenómeno creado por el hombre. Sin embargo, el diario The Telegraph sostiene que la polémica se inició en noviembre de 2009, cuando Paul Hudson, presentador del tiempo y experto en cambio climático de la BBC, dijo conocer los controversiales correos electrónicos de la Universidad de East Anglia antes de que el tema saliera a la luz pública.
Muchos se preguntaron por qué, estando informado el presentador, la BBC no dijo nada sobre ello. Los críticos además afirman que la cadena no hace una representación justa de las opiniones de quienes no están de acuerdo con la idea de que el cambio climático es causado por la acción humana. También hay quejas sobre la forma en la que ha cubierto las historia sobre los alimentos genéticamente modificados y la vacuna MMR. Lord Monckton, renombrado escéptico sobre el cambio climático, ha afirmado que sus opiniones han sido falseadas deliberadamente por la BBC y que ha sido ridiculizado en un programa de televisión que mostraba sólo un lado de la polémica.
Continúa la lectura: ¿Es la BBC parcial en su cobertura sobre el medio ambiente?
La Corte Suprema de Francia ha condenado a Monsanto, el gigante estadounidense de los organismos genéticamente modificados (OMG) o transgénicos, por mentir en su publicidad acerca de la seguridad de su producto Roundup. Se trata de un artículo empleado en acabar con las malas hierbas.
Esta sentencia se suma a una anterior en el mismo sentido que también falló que calificar el herbicida Roundup de “biodegradable”, y decir que “deja la tierra limpia”, era publicidad engañosa.
Será del interés de nuestros lectores, y todavía más del de los agricultores que usen este producto, saber que el herbicida Roundup, que no es ni biodegradable ni deja limpia la tierra, es el que más se vende en el mundo. También, que el uso de transgénicos por lo general dispara el de pesticidas y herbicidas.
Continúa la lectura: Corte Suprema francesa condena a Monsanto por publicidad engañosa

Tres grupos estadounidenses de protección medioambiental y salud -Organic Center (TOC), Union for Concerned Scientists (UCS) y Center for Food Safety (CFS)- han publicado hoy un informe que señala que la rapidez con la que los granjeros estadounidenses han adoptado los cultivos genéticamenete modificados de maíz, soja y algodón, ha incrementado el uso de pesticidas, ha provocado una epidemia de hierbas resistentes a los herbicidas y aumentado la cantidad de residuos químicos presentes en los alimentos.
El informe señala que las investigaciones han demostrado que el uso de herbicidas creció en 173 millones de kilogramos desde 1996 hasta 2008. 46% de este aumento se produjo entre 2007 y 2008. Los cultivos de soja, maíz y algodón transgénicos más populares son los conocidos como Roundup Ready, por su habilidad para soportar tratamientos con el herbicida Roundup. Son elaborados y comercializados por el gigante de los transgénicos, Monsanto.
La adopción de estos cultivos resistentes a los insectos ha tenido un efecto positivo: la reducción en el uso de insecticidas. Sin embargo, sigue habiendo un incremento neto general de 144 millones de kilogramos de pesticidas, lo cual incluye tanto insecticidas como pesticidas.
Continúa la lectura: Cultivos transgénicos disparan el uso de pesticidas en Estados Unidos

La principal academia científica del Reino Unido, la Royal Society, ha dicho en un informe que, dado que el mundo enfrenta el reto de tener que alimentar a 2,3 mil millones de personas más para 2050, los cultivos transgénicos son necesarios, pues incrementan la producción de alimentos y minimizan el impacto medioambiental.
El informe recuerda los éxitos de la Revolución Verde de la década de 1960, pero sugiere una redirección hacia un enfoque más sostenible. Aquella revolución había más que duplicado la producción de alimentos durante más de 30 años, pero también dejó un rastro de suelos degradados.
Durante los próximos 16 años, sostiene el informe, el mundo debe desarrollar variedades de cultivos transgénicos resistentes a las enfermedades, la sequía, la salinidad, el calor y la contaminación por metales pesados tóxicos. Para Greenpeace, estos cultivos distraen la atención del mundo de un problema mayor: más de mil millones de personas no tienen qué comer este año.
Continúa la lectura: La Royal Society apoya los transgénicos

Las semillas transgénicas -organismos modificados genéticamente, OMG- no son de nuestra estima. Entre otras cosas, despiertan temores sobre su efecto en el acervo genético de los alimentos y sus características nutricionales, el impacto que tienen en el medio ambiente y en nuestra salud, y la falta de ética detrás de la patente de un producto de la naturaleza. Sin embargo, el avance de la ciencia es imparable en este campo y en el futuro podríamos ver plantas resistentes a la cosechas, a las pestes y que se fertilizan solas.
Los científicos ya han desarrollado cultivos resistentes a plagas y las enfermedades mediante la adición de genes con antibacterianos o cualidades insecticidas. En este sentido, hay una duda compartida por la comunidad anti transgénicos: ¿qué efecto podrían tener estos cultivos en la vulnerabilidad de las bacterias a los antibióticos? El desarrollo de resistencia a estos medicamentos por parte de las bacterias es uno de los asuntos que más preocupa a la comunidad médica.
Que los alimentos obtenidos de OMG no conserven sus perfiles nutricionales tradicionales es otra de las preocupaciones de quienes se oponen a ellos. Para contrarrestarlo, los científicos sostienen que pueden tomar genes que proporcionan nutrientes, como la vitamina A en las zanahorias o los Omega 3 de los aceites de pescado, y ponerlos en una variedad de cultivos.

Además de parecer un tapiz ideal para el salón, el gigantesco mural que ves en la fotografía abarca una superficie de 16.000 m2, representa las tradiciones y la vida de los agricultores tailandeses y, sobre todo, simboliza su miedo a ser devorados por el cambio climático y los transgénicos. En una especie de canto del cisne, expresan con mucho arte su pánico a convertirse en una especie más en extinción, algo que ocurrirá si sus cultivos de arroz acaban siendo víctimas de la poderosa industria transgénica y de las graves consecuencias que el calentamiento global tendrá en la agricultura.
El cuadro fue creado combinando plantaciones de dos variedades de arroz orgánico -una variedad local, que aparece en color verde, junto al tradicional arroz negro-, plantandas en un campo de Tailandia Plains, una de las regiones productoras de arroz más fértiles del sudeste asiático. De esta manera han querido recordar a los gobiernos la necesidad de proteger los cultivos de estas dos inminentes amenazas y pedirles que lo hagan con una mayor inversión en sistemas de cultivo ecológicos. Afirman que, siendo el sudeste asiático el mayor productor agrícola del mundo, al mismo tiempo es muy vulnerable a los desastres causados por el cambio climático. Y hablan bien claro: citan un estudio que llevó a cabo el Banco Asiático de Desarrollo (BAD), publicado en abril pasado, que revela que si no hay acción mundial, el cambio climático provocará una disminución grave en la producción de arroz en países como Indonesia, Filipinas, Tailandia y Vietnam.
El cambio climático afectará a la agricultura de todo el mundo y hará peligrar la seguridad alimentaria en muchos países, a consecuencia de la aparición de lluvias imprevisibles y más frecuentes, como causa de unas condiciones meteorológicas más extremas. Tengamos en cuenta que el 70% de la pobreza en el mundo se encuentra en las zonas agrícolas donde los agricultores dependen de la lluvia para sus cultivos, y en las que llover poco o demasiado es un desastre. Por todo esto, se pide a los gobiernos que reconozcan que la agricultura es muy vulnerable al cambio climático y aseguren estrategias de adaptación basadas en técnicas de agricultura sostenible.
Campo de arroz artístico en Tailandia Plains, creado por Greenpeace y los agriculotores locales como protesta por el calentamiento global y los transgénicos


Un equipo de científicos de la Universidad de Adelaide, en Australia, y el Departamento de Plant Sciences de la Universidad de Cambridge, ha descubierto una forma de modificar los cultivos de cereales de manera que puedan desarrollarse en el agua salada. ¿Serán los transgénicos el arma para luchar contra la escasez de alimentos en el planeta?
El experimento fue aplicado en una planta modelo. Los científicos aumentaron los genes que bloquean los iones de sodio en las raíces en vez de subirlos hasta el retoño, en el que pueden causar daños a largo plazo. Así, la planta puede desarrollarse incluso en suelos dañados por la sal.
Si esta modificación se puede realizar en las plantas de arroz, por ejemplo, representaría una esperanza para países como Bangladesh, Vietnam y Burma, en el que este cultivo es de extrema importancia para la economía agrícola y la dieta básica de la población, y cuyos territorios están siendo amenazados por el aumento del nivel del mar.
Continúa la lectura: Científicos desarrollan un cereal transgénico que crece en agua salada

Científicos japoneses han creado el primer mono tití que es capaz de brillar en la oscuridad. Los resultados de este experimento genético fueron publicados en la edición del 28 de mayo de la revista Nature. Por si esto no fuera mucho, el gen que se usó para los nuevos primates fluorescentes es heredable.
El gen fluorescente de las medusas se adjuntó a un virus que actuó como intermediario para poder afectar el ADN de los monos. El gen modificado se insertó en 91 embriones y fueron implantados en 80 hembras. Cuatro de cada cinco monos nacieron con la piel, las raíces del cabello y la sangre que brillan en la oscuridad. Algunos de estos monos incluso han tenido hijos que heredaron esta capacidad.
Sin embargo, no es la nueva capacidad de brillo lo que interesa a los investigadores del Instituto Central de animales de experimentación en Japón, sino el potencial de este avance para la ingeniería genética. Los monos son muy similares genéticamente a los seres humanos, pero la alteración genética humana ha sido difícil hasta ahora.
Continúa la lectura: Científicos japoneses han creado monos que brillan en la oscuridad

“The world according to Monsanto”, o “El mundo según Monsanto”, es un largometraje documental francés, dirigido por la realizadora independiente Marie-Monique Robin, que analiza y desvela los secretos de esta compañía transnacional con base en Estados Unidos que acapara el 90% de la producción de semillas transgénicas en el mundo. Una película muy crítica con los crímenes medioambientales de Monsanto y los escándalos relacionados con la salud causados por sus organismos genéticamente modificados (OGM).
Creada en 1901 como una empresa química, el nombre de Monsanto se enturbió definitivamente al estar detrás de la producción del producto químico altamente tóxico conocido como Agente Naranja, usado como arma en la guerra de Vietnam. También fue responsable de la producción de los PCB, contaminantes muy extendidos durante años a nivel industrial cuyos “sistemáticos efectos tóxicos”, según desvela Marie-Monique Robin en este documental, ocultó deliberadamente Monsanto porque “no podemos permitirnos perder un dólar”.
El documental, entre otros temas, se detiene en las privilegiadas relaciones entre Monsanto y el poder en Washington, y explica diferentes casos en los que directivos de la compañía pasaron luego a ocupar puestos clave en la administración de los asuntos agrícolas del país, beneficiando con sus decisiones a la implantación de los transgénicos sin estudios serios previos para valorar sus peligros. Sobre estos peligros, tanto sobre el medio ambiente como sobre la salud de las personas, también trata “The world according to Monsanto”. Asimismo se reflejan las situaciones de injusticia y coacción sobre los agricultores en muchos países del mundo para que se pasen a los transgénicos. Seguid el salto para ver el tráiler de la película.

Justo hoy, 14 de abril, en que da comienzo la llamada semana de lucha contra los transgénicos y por la soberanía alimentaria, sale a luz pública la típica noticia que despierta, por fin, a los dormidos. Me refiero a aquellos a los que ninguna manifestación, como la prevista dentro de 4 días en Zaragoza, habría hecho reflexionar sobre el tema de los organismos genéticamente modificados (OGM). Yendo al grano, y nunca mejor dicho, Alemania acaba de anunciar que prohibirá el maíz transgénico en su territorio por los peligros que entraña para el medio ambiente y para la salud de las personas. En concreto, se prohibirá una variedad de Monsanto que, en España, se cultiva sin impedimentos.
Lo anunció en Berlín la ministra de Asuntos Agropecuarios y de Defensa del Consumidor, Ilse Aigner. No se expedirá permiso alguno para el cultivo de la variedad de maíz Mon 810. Recordemos que España (y especialmente Aragón y Cataluña) se sitúa en el primer puesto de superficie cultivada con semillas transgénicas de la Unión Europea (en total, 80.000 hectáreas). Entre ellas, la Mon 810, la que Alemania acaba de prohibir.
Este tipo de maíz ha sido genéticamente modificado para que produzca una proteína que actúa como insecticida. Así, repele insectos que le serían perjudiciales para su desarrollo. En Estados Unidos (donde Monsanto recibió un duro varapalo en los tribunales recientemente), se comercializa como YieldGard. Detrás del cambio de postura alemán respecto a esta variedad hay varios estudios especialmente críticos con este OGM, que han sido presentados por diferentes institutos, grupos ecologistas e incluso entidades estatales.
Continúa la lectura: Alemania: prohibido el cultivo del maíz transgénico Mon 810
Se caldea el ambiente ante un mes de abril de movilizaciones contra los organismos genéticamente modificados (OGM). Ecologistas en Acción, Greenpeace, Entrepueblos y Plataforma Rural, entre otros colectivos, señalaron ayer que España cultivó el año pasado cerca de 80.000 hectáreas de maíz transgénico (mayor productor de la Unión Europea). Anuncian charlas, proyecciones, debates y acciones en supermercados y en campos para protestar contra la imposición de los transgénicos en nuestra agricultura y alimentación. Y el 18 de abril, las calles de Zaragoza acogerán una manifestación para defender el derecho a producir y a consumir alimentos 100% libres de transgénicos.
¿Por qué en Zaragoza? Porque Aragón es la región española que más transgénicos cultiva: de un total de 79.269 hectáreas en 2008 en toda España (25% de la superficie total de maíz en España), 31.857 se plantaron en comunidad aragonesa. Es más, en Aragón se encuentra la mayor superficie de transgénicos de toda la Unión Europea. Las citadas organizaciones aseguran que estos cultivos están contaminando a todos los cultivos de maíz convencional, ecológico y tradicional.
Los grupos ecologistas mencionados califican de “insostenible” la situación de los transgénicos en nuestro país y están decididos a mostrar que la sociedad civil quiere cambios en las políticas agrícolas. Recuerdan que otros países, como Francia, mantiene la moratoria sobre los OGM, o que en marzo la Unión Europea votó en contra de levantar las cláusulas de salvaguarda que Austria e Hungría mantienen sobre estos cultivos. En cambio, denuncian que el Gobierno español “sigue permitiendo que multinacionales como Monsanto campen a sus anchas en nuestro país”.
Continúa la lectura: Movilizaciones de abril contra los transgénicos