
Desastre ambiental en Italia: el río Lambro, que atraviesa la región norteña de la Lombardía, vio ayer cómo se derramaban en sus aguas 15.000 metros cúbicos de petróleo. Hoy la marea negra ha llegado al río Po, a la altura de la ciudad de Piacenza, a pesar de las barreras colocadas para evitarlo. Autoridades de la región han pedido la declaración del estado de emergencia por el vertido.
Protección civil de la región de Emilia-Romagna calculan que el petróleo permanecerá en el Po durante 5 días. Con lo cual, el número de animales muertos no hará sino aumentar: decenas de animales han sido encontrados sin vida, otros tantos rescatados totalmente cubiertos de “chapapote“. La contaminación por hidrocarburos entrará, previsiblemente, en la cadena alimentaria además de arruinar el sector agrícola que depende de los ríos contaminados.
Después de la catástrofe, la búsqueda de los culpables. Lamentablemente, toda apunta a que la fuga de combustible proveniente de los tanques de Lombard Petroli Villasanta (en la provincia de Monza y Brianza) fue deliberada. Parece que algo tuvo que ver en todo esto la enorme especulación que rodea toda la zona de la antigua refinería.
Les presentamos en este post un vídeo, obra del Frente de Defensa de la Amazonía, sobre el mayor desastre petrolero de la historia: se trata de los vertidos incontrolados de crudo y otros contaminantes que Chevron-Texaco dejó en la zona de Sucumbíos, Ecuador, durante los 30 años en los que explotó la zona.
Con la dirección de Pocho Álvarez W. y la producción de Karina Corti, esta pieza audiovisual de 10 minutos de duración es una buena introducción a lo que ya se conoce como el juicio del siglo. Explica las operaciones de Chevron-Texaco, su falta de medidas preventivas para evitar la contaminación, y los efectos nefastos que tales residuos tóxicos están teniendo en la salud de las personas (aumento de las tasas de cáncer, abortos espontáneos, malformaciones).
No es la primera vez que tratamos este tema Ecologiablog. Si quieren saber más, lean acerca del documental Crude, vean un estupendo reportaje de 60 minutes al respecto, o sigan, tras el salto, para visionar el vídeo del Frente de Defensa de la Amazonía.

Trafigura, una de las compañías de comercio de materias primas más grande del mundo, ha dicho que ha alcanzado un acuerdo con 31 mil personas en Costa de Marfil, las cuales declararon haber enfermado a causa de los residuos tóxicos que esta compañía ha desechado alrededor de la antigua capital y ciudad más grande del país, Abidjan. A cada persona se le pagará una indemnización de poco más de mil euros.
Trafigura ha subrayado, no obstante, que no admite ningún mal procedimiento en relación con este incidente, que se produjo en 2006, en el que residuos líquidos de un buque de carga que había fletado fueron vertidos en Abidjan. De hecho, la compañía sostiene que la firma que representa a los demandantes ha aceptado el hecho de que los expertos fueron incapaces de identificar un vínculo entre los residuos desechados y los daños físicos sufridos por la gente.
Un reporte de Naciones Unidas, no obstante, señala que sí que hay un fuerte vínculo entre los residuos vertidos y la muerte de al menos 15 personas, así como las enfermedades sufridas por miles más. Trafigura calificó este reporte como lleno de fallas, pero en 2007 ya había aceptado un acuerdo por 134 millones de dólares con el gobierno de Costa de Marfil.

Hay formas de protestar que, en lugar de ganarse el favor de la opinión pública, ponen a ésta en contra. Podría ser el caso de los productores de leche belgas, que reclaman ayudas para salir de la crisis y se rebelan ante los bajos precios que impone el mercado lácteo. A una de las organizaciones en lucha, Vía Campesina, no se le ocurrió otra cosa para llamar la atención sobre sus problemas que regar un campo con leche. Hasta tres mil litros fueron arrojados en un terreno de cultivo de más de veinte hectáreas situado cerca de la ciudad de Ciney.
Los mil ganaderos belgas (valones en su mayoría), a lomos de varios cientos de vehículos, se citaron en esta población al sur del país. La cantidad vertida no fue escogida de forma aleatoria: Es la producción diaria de leche de la región de Valonia. Entre las pancartas colocadas en tractores y camiones se podían leer lemas como “Un precio justo para nuestros productos” o “La regulación es la solución”. ¿Regulación como sinónimo de proteccionismo? Es decir, penalizar los productos de países no europeos para asegurar su posición en el mercado. La solidaridad y la justicia no son fáciles cuando la supervivencia económica está en juego. Sin embargo, lo que demanda el sector parece razonable: Crear una institución de carácter europeo que calcule regularmente los costes de los ganaderos a la hora de fijar los precios.
Juzga tú mismo, un litro de leche aporta al ganadero veinte centavos pero estos aseguran que el coste que supone producirla es casi el doble. ¿Qué pagas tú en la tienda por cada brick de zumo de vaca? No es tampoco la primera acción de protesta, la campaña de los productores lácteos –unos cien mil en toda Europa- comenzó con otros cuatro mil litros de leche vertidos frente al Ministerio de Agricultura alemán. También levanto acta de protestas más civilizadas, como la entrega de vasos de leche a los funcionarios que entraban en la sede del Consejo de la Unión Europea, principal destinatario de sus protestas.
Continúa la lectura: Ganaderos belgas protestan regando un cultivo con miles de litros de leche

No imaginaban los pastores árabes que aquel río en torno al cual encontraron pastos abundantes sería maltratado siglos más tarde por los pobladores de la zona. Lo llamaron Wadi al-hiyaraque, que se significa Río de Piedras, las mismas que ahora no encuentran agua que las cubra. Podría tratarse de un año de escasez de precipitaciones en la península Ibérica, pero no es el caso. La respuesta hay que buscarla en quienes manejamos el planeta a nuestro capricho: el ser humano. El tramo del Guadalix que ha sido cortado a consecuencia del cierre de las compuertas de la presa de Pedrezuela-El Vellón es de unos quince kilómetros.
Como es fácil suponer, el cierre de las compuertas del citado embalse han ocasionado la pérdida de toda la fauna acuática del río. No sólo peces, entre las especies más emblemáticas que se han visto afectadas está la nutria. Las especies vegetales próximas a la ribera sufrirán similar destino durante lo que resta de verano. Parece mentira que pueda suceder algo así si tenemos en cuenta que el tramo afectado está doblemente protegido gracias a su calificación como LIC (Lugar de Interés Comunitario) y como espacio protegido de la Red Natura 2000. Además, se trata de una zona bien conocida por los amantes de la naturaleza de la región pues en el tramo afectado se encuentra el único cañón fluvial de la Comunidad de Madrid.
Lo peor del caso es que no es la primera vez que el río Guadalix sufre una agresión como ésta. En 2005, por ejemplo, el mismo tramo se vio privado de su caudal durante todo el verano. El refranero es sabio y cuando dice que a perro flaco todo son pulgas es por algo, y es que la falta de agua está haciendo que se intensifiquen los efectos de los numerosos vertidos que sufre habitualmente el Guadalix. La propia corriente provee al afluente del Jarama de capacidad auto-depurativa para diluir los contaminantes evacuados (por supuesto, de forma ilegal). Al igual que un gato sin lengua, un río con menos caudal pierde la capacidad de limpiarse y renovarse. La gente de la asociación Jarama Vivo aporta un ejemplo: En las inmediaciones de la urbanización Corepo (Pedrezuela) hay restos recientes de un vertido de hidrocarburos que fluye por el escaso hilo de agua que discurre por ese punto.
Continúa la lectura: Fauna y flora del río Guadalix, en peligro debido al corte de un tramo

Hay desastres medioambientales que terminan por resultar cotidianos debido a su insistente presencia en los medios de comunicación (sólo cambia el escenario). Es el caso de los incendios o de los vertidos de fuel al océano. Si hace unos días fue en la costa andaluza ahora la peste negra ha alcanzado un santuario de aves en Noruega. Millones de voces gritaron en su momento Nunca máis y la comunidad internacional se conjuró para que no se repitiera otro Prestige. Pero los hubo antes y los está habiendo después. Los accidentes son inevitables pero las medidas para reducirlos a su mínima expresión son cuestión de voluntad política.
Situémonos a bordo del buque Full City, propiedad de una empresa con sede en Hong Kong, que transportaba mil cien toneladas de combustible por el Atlántico. Fue entonces cuando se topó con una fortísima tempestad que, por lo que cuentan, ríete tú de la que sufrió Clooney en La Tormenta Perfecta. Cuando amainó, la tripulación –compuesta por 23 chinos- descubrió que la tormenta había desviado al carguero de su curso hacía la costa noruega y que su casco tenía fugas de combustible. Pese a que parecía evidente que el fuel alcanzaría el país nórdico, el capitán decidió no advertir a las autoridades.
¿De verdad creía el capitán que su presencia en aquellas aguas no se relacionaría con el vertido? ¿Pensaba hacerse pasar por un crucero de placer? ¿Quizás por un pesquero? En estos momentos ese capitán está encarcelado (le esperan un juicio y puede que dos años de prisión) y su buque retenido cerca de Langesund. Afortunadamente, los equipos de emergencia noruegos han logrado detener las fugas aunque se ignora que cantidad de las mil cien toneladas de combustible se han derramado. Y, ahora, toca limpiar: la labor más dura. En la limpieza participan más de veinte barcos y, en tierra, cientos de personas entre especialistas y voluntarios.
Continúa la lectura: El combustible vertido por un carguero alcanza la costa noruega

Una organización ecologista china, llamada China’s Green Family Youth Association of Environmental Protection (algo así como Asociación de Protección Ambiental de la Joven Familia China), es la responsable de uno de los anuncios más chocantes, directos y polémicos de los últimos tiempos. Una fotografía de una fuente de agua que nace de un culo, así de claro se expone el grave problema de los vertidos de aguas residuales fecales sin tratar en ríos y lagos.
Por lo visto, es práctica habitual, desgraciadamente, en ese país el hecho de verter los residuos del retrete directamente a las fuentes de agua limpia y potable. El tema preocupa seriamente a mucha gente concienciada con los problemas medioambientales y de salud que ello supone.
Y no es para menos. Los datos de 2005, los más recientes de los que se dispone, indican que más de la mitad de todos los desechos humanos del país se arrojaron sin tratar en ríos y lagos. Más de 297 ciudades chinas carecen de los más básicos sistemas de tratamiento de aguas residuales, según Worldwatch Institute.
Continúa la lectura: Anuncio chino contra los vertidos fecales sin tratar

Parece ser que está a punto de resolverse la demanda presentada en 1993 contra la compañía petrolera Texaco (aunque el acusado ahora es Chevron Corp., que compró Texaco en 2001) por contaminar entre 1970 y 1980 una franja de la selva amazónica del norte de Ecuador. Los demandantes alegan que cientos de personas murieron de cáncer por culpa de la contaminación. Chevron lo niega todo, pero el caso es que de fallarse el juicio que en su contra está teniendo lugar en la ciudad de Lago Agrio, la compañía estadounidense podría tener que enfrentar el pago de indemnizaciones por valor de 27.000 millones de dólares.
Activistas que trabajan codo con codo con los empobrecidos agricultores indios que están detrás de la demanda explicaron a la prensa el motivo por el que decenas de miles de personas se han visto afectadas: aún hoy, 25 años después, sigue habiendo enormes piscinas de lodo aceitoso en medio de la selva. Estos residuos tóxicos fueron sistemáticamente vertidos por Texaco en cientos de fosas que, sin filtros ni sistemas de impermeabilización de ningún tipo, contaminaron con plomo y otros metales pesados la tierra, los ríos y los acuíferos de la zona, de los que bebe y se alimenta la población local.
Por añadidura, los demandantes aseguran que a lo largo de los 18 años durante los que Texaco extrayó petróleo de la selva también se produjeron otras irregularidades, como el vertido de aguas residuales sin tratar en los ríos y roturas y fuitas en las tuberías que transportaban el crudo. En total, se estima de esta forma acabaron en las cuencas fluviales de la región 64 millones de litros de petróleo. Y bueno, ahora no está Texaco… pero la española Repsol YPF no se queda corta…
Continúa la lectura: El juicio del siglo: Texaco acusada de contaminar la Amazonía ecuatoriana

Aparece a menudo en la prensa de todo el mundo: los piratas somalíes se están haciendo fuertes y lanzan ataques desde sus costas contra grandes buques. No aparece nunca, en cambio, en la prensa, la siguiente hipótesis: que los piratas de Somalia podrían estar preocupados por la conservación del medio ambiente, motivo que les impulsaría a sabotear y secuestrar el transporte marítimo que pasa por sus costas. Es la tesis que vertebra el artículo “¿Por qué no condenamos a nuestros piratas?” del cantante somalí-canadiense K’naan, recogido a su vez por el blogger del Huffington Post Michael Vazquez. ¿Un cantante? Sí, pero es que la prestigiosa Al Jazeera también señala que la lucha contra los vertidos tóxicos es lo que hay detrás de la piratería.
Ok, no seamos ingenuos. El dinero es lo que mueve al mundo y también a los piratas somalíes. Pero analicemos también un poco la historia: Somalia carece de gobierno estable, con efectivo control sobre su territorio, desde 1991. El problema de los piratas nació en 1992. Paralelamente al derrocamiento del dictador Siyad Barre, dos rebeldes del clan Hawiye, Ali Mahdi y el general Mohamed Farah Aidid se hicieron con el poder bajo la aureola de liberadores. Desgraciadamente, una vez en el poder, los señores de la guerra y sus milicias entraron en un sangriento y largo conflicto armado.
Pero la guerra es cara. Mientras Aidid decidió encontrar ingresos con el robo de camiones con ayuda humanitaria, Ali Mahdi se fijó en el Océano Índico. En esa época, los pescadores somalíes venían quejándose de la pesca ilegal a gran escala llevada a cabo por buques que entraban sin permiso en las aguas del país. ¿Quejándose a quién? Sin gobierno, sin autoridades, sin una policía estatal que escuchara y respondiera, y en medio del ruido de la violencia, nadie escuchó la voz de los pescadores somalíes.
Continúa la lectura: Piratas de Somalia: ¿una lucha por el medio ambiente?

Hoy hace 20 años exactamente que se produjo el peor vertido de petróleo en suelo estadounidense de la historia. Fue el desastre del buque petrolero Exxon Valdez, por el que 41 millones de litros de crudo se vertieron en el golfo de Prince William Sound, en Alaska. Tantos años después, siguen habiendo restos del chapapote en la región y, en algunos casos, es tan tóxico como lo era a las pocas semanas del accidente.
Según un estudio realizado por un un comité de supervisión del vertido, el crudo que aún permanece en la naturaleza de Alaska tantos años después disminuye entre un 0 y un 4% anualmente, por lo que, de mantenerse este ritmo tan lento, hará falta décadas, tal vez siglos, para que desaparezca totalmente. El accidente, que tuvo lugar al impactar el barco petrolero de un solo casco contra una roca y romperse los tanques, contaminó más de 1.931 kilómetros de costa, y acabó con la vida de centenares de miles de aves, peces y mamíferos marinos.
En las semanas y meses después del derrame, miles de personas trataron de limpiar la contaminación. Pero dos décadas después, aún queda petróleo, estimándose en un total de unos 75.708 litros. Una de las lecciones aprendidas es que los impactos de un vertido de este tipo pueden durar mucho tiempo en un hábitat.
Continúa la lectura: Vertido de Exxon Valdez sigue contaminando 20 años después

La indignación por el derrame, el pasado 25 de febrero, de 14.000 barriles de petróleo en la reserva ecológica Cayambe-Coca, en la Amazonia ecuatoriana, ha llevado a más de 70 grupos conservacionistas, entre los que se cuenta Ecologistas en Acción, a exigir la expulsión de la petrolera Repsol YPF de Ecuador. Agrupadas alrededor de la campaña Afectados por Repsol YPF, piden al presidente ecuatoriano Rafael Correa “que ejerza la soberanía en su territorio y se libere de una empresa que tanto daño ha hecho a esta nación”.
El vertido se produjo al romperse el Oleoducto de Crudos Pesados (OCP) en la que es la mayor zona protegida de Ecuador, de 400.000 hectáreas, donde viven más de 1.300 especies animales (entre ellas el cóndor, el armadillo y el oso de anteojos). El citado oleoducto, rebautizado como Oleoducto de Contaminación y Pobreza, con 485 kilómetros que transportan 450.000 barriles de crudo diarios bajo la Amazonia, ha estado siempre envuelto en críticas. Se construyó a toda prisa sólo 6 años atrás. Repsol YPF es propietaria del 25% del OCP.
El Ministerio del Ambiente ecuatoriano denuncia una sucesión de negligencias. Se afectaron tres ríos (Santa Rosa, Quijos y Alta Coca) pero en las 72 horas posteriores al desastre no se dio ningún tipo de acción paliativa. En cuanto se pusieron a ello, salió al descubierto que los trabajadores subcontratados que debían limpiar el derrame sólo conocían de forma limitada el plan de emergencia, y la descoordinación fue la tónica dominante. Resultado: el agua contaminada llegó a otras zonas protegidas, como el Bosque protector La Cascada y el Parque Nacional Sumaco-Napo-Galeras.
Continúa la lectura: Piden expulsión de Repsol YPF de Ecuador tras vertido de petróleo en Amazonia

Según el grupo ecologista Oceana, la planta química Elnosa, en Galicia, vierte al mar entre 90 y 100 kilos de mercurio al año por culpa de los procesos industriales obsoletos, y prohibidos por la UE desde 2007, que emplea para la producción de cloro. Señalan que, a pesar de la prohibición comunitaria, el Ministerio de Medio Ambiente habría llegado a un acuerdo con Galicia, Aragón, Cantabria, Cataluña y Andalucía para permitír mantener esta tecnología hasta 2020. Oceana lo ha denunciado ante la Comisión Europea.
Desde la Xunta no niegan que se siga utilizando mercurio en la planta de Elnosa, pero minimizan los vertidos y se escudan en interpretaciones de la directiva europea tales como que lo único que prohibe la misma son nuevas inversiones en estas tecnologías contaminantes. Las autoridades gallegas han garanitzado a Elnosa que podrán seguir utlizando mercurio hasta 2011, luego tendrá que decidir si se adapta a nuevas tecnologías o cierra la planta.
Ante la cobertura de la Xunta, entra al trapo la Asociación pola Defensa da Ría de Pontevedra, que ya ganó en 2002 un pleito por delito ecológico a la citada empresa. Aseguran que los números no les cuadran: Elnosa admite comprar cada año 414 toneladas de mercurio, y reconoce verter 23 kilos al mar y 31 a la atmósfera. La pregunta es obvia: ¿qué pasa con los restantes 360 kilos?
Es fácil concluir que, tras realizar estas cuentas, la Asociación pola Defensa da Ría de Pontevedra, y el grupo Oceana (por cierto, noticia hace poco por un informe sobre el comercio de aleta de tiburón), consideran, y denuncian, que algo raro está pasando, que el uso del mercurio por Elnosa se salta las normativas actuales y que, desgraciadamente, “las administraciones están sometidas a los intereses de las empresas”.
Vía | www.elcorreogallego.es
Fotografía | mrhayata
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